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viernes, 14 de septiembre de 2007

Finlandia y Noruega (Laponia) 2006


























EXCURSION ORNITOLÓGICA A FINLANDIA Y NORUEGA (Laponia)
por Francisco Chiclana

DEL 27-05-06 AL 07-06-06

Participantes:
-José Manuel Marín
-José Antonio Lama
-Salud Granados
-Raimundo Martín
-Francisco Chiclana
...-Especies interesantes observadas: cisne cantor, ánsar campestre, porrón osculado, porrón bastardo, eider común, eider real, eider de steller, havelda, negrón especulado, serreta chica, serreta grande, grévol, lagópodo escandinavo, urogallo, gallo lira, faisán, colimbo ártico, colimbo chico, zampullín cuellirrojo, somormujo cuellirrojo, avetoro, pigargo, ratonero calzado, falaropo picofino, falaropo picogrueso, corrrelimos falcinelo, págalo rabero, gaviota argéntea, gaviota polar, gaviota hiperbórea, gaviota tridáctila, gaviota siberiana, gaviota enana, gaviota cana, gaviota sombría -sbp fuscus-, charrán ártico, arao aliblanco, arao de Brunnich, frailecillo, mochuelo chico, lechuza gavilana, lechuza de tengmalm, cárabo lapón, cárabo uralense, pico tridáctilo, alondra cornuda, bisbita costero, bisbita gorgirrojo, lavandera boyera -sbp thumbergi-, ampelis, coliazul cejiblanco, pechiazul -sbp svecica-, zorzal real, mosquitero boreal, carbonero sibilino, carbonero lapón, arrendajo funesto, corneja cenicienta, pinzón real, pardillo sizerín, pardillo piquigualdo, camachuelo carminoso, escribano nival, escribano lapón, piquituerto lorito, escribano pigmeo.

Resumen.-
Aunque el viaje abarcó 12 días, realmente fueron 10 los dedicados a la observación ornitológica, ya que el primer y último días se invirtieron en avión. Viajamos desde Sevilla a Madrid, con Iberia, y desde aquí a Ivalo, vía Helsinki, con Finnair. La vuelta fue similar.
Una vez en Ivalo cogimos un coche alquilado previamente con Budget. Una Wolkswagen Caravelle de 9 plazas, que fue genial para que cupiéramos todos más el equipaje, material óptico, etc, etc. En el coche recorrimos 3500 Km, y la ruta fue, a grandes rasgos, de Ivalo a Varanger, pasando por Tana Bru, llegando hasta Hanmingberg, es decir, subimos Varanger por la costa oriental. Después viajamos desde Varanger hasta Oulu, y desde aquí hasta Kuusamo, para posteriormente volver a Ivalo. Anduvimos de pleno por Laponia.
Dedicamos unas 12 horas diarias al pajareo, lo que sumaría unas 120 horas en total, nuestro récord máximo.
La temperatura ha rondado desde los 13 grados de máxima, en el último día, a los pocos bajo cero que debimos tener en Varanger, con vientos fríos del norte. En general ha sido tiempo bueno, con lluvia suave y poco frecuente, y nevada sólo un día que nos cogió de viaje en coche. La lluvia fue algo intensa uno de los días que habíamos quedado con un guía, aunque ello no nos impidió el pajareo. En resumen, buen tiempo, aunque frío. Todos los días disfrutemos del sol de media noche, y de 24 horas de luz al día. La mayoría del tiempo estuvimos dentro del círculo polar ártico.
A pesar de tener muchas horas de luz, la actividad pajaril, sobre todo en los bosques, era máxima de 4 a 10 de la mañana, y de 19 a 21 horas de la tarde. En los mares y costas, el pajareo era constante.
Las molestias producidas por los mosquitos han sido esporádicas, ya que hasta mediados de junio no se esperaba el boom de los mismos.
Hemos utilizado varios trip-reports –especialmente uno de Karmelo de Dios-, informaciones de amigos que habían viajado anteriormente como Rafa Serra, libros de viajes, mapas, GPS, etc, etc. Varanger se ha mostrado genial para la observación ornitológica, y nos hemos quedado con las ganas de tener más tiempo y haber subido por la costa occidental hasta Berlevag, donde una semana antes se habían citado decenas de colimbos de adams en migración.
Finlandia es un paraíso constante de bosques y lagos, aunque resulta difícil para el pajareo y hay que contratar guías locales para obtener el éxito pretendido.
Se contabilizaron alrededor de 160 especies de las que un tercio, aproximadamente, son raras o no frecuentes en España.
Trip ideal para aquellos amantes de las aves del Paleártico, y complementa perfectamente un anterior viaje que hicimos algunos colegas a Islandia en el año 2003.

27 de mayo.-
Llegamos a Ivalo sobre las 19 horas, y Finnair nos perdió todas las maletas. Nos dijeron que se habían quedado en Helsinki y que llegarían al día siguiente, a la misma hora, por lo que decidimos alterar lo planificado y quedarnos un día en las inmediaciones hasta la recogida del equipaje. Tomamos nuestro coche alquilado, y en el mismo aeropuerto nos sobrevoló un pito negro y unos pardillos sizerines. Ya empezaba lo bueno. Teníamos noche reservada en Ivalo y nos fuimos al hotel, no sin antes pararnos en un lago que quedaba al borde de la carretera y donde pudimos observar los primeros porrones osculados, en su mayoría machos, y los primeros zorzales reales, que después se repetirían en casi todo el viaje. Nos instalamos en el hotel –Hotel Ivalo- y volvimos al aeropuerto a seguir pajareando, ya que éste estaba rodeado de bosques. Al llegar, un zarapito trinador hacía sus vuelos de cortejo y emitía sonoros cantos en una praderita cercana. Escuchamos mosquiteros musicales, que también se repetirían después en todo el viaje y que se encontraban por todas partes.
28 de mayo.-
Nos levantamos muy temprano, a eso de las 4 de la mañana, debido a las ganas de pajarear y a la intensa luz que entraba por la ventana. Nos dimos una vuelta por Ivalo y no vimos gran cosa, a excepción de cornejas cenicientas, ya que la mayoría de las aves que encontrábamos se veían en España, como gorrión común, carbonero común y urraca. Ya, sobre las 7 de la mañana, sí escuchamos un bonito macho de pechiazul, medalla roja, que después vimos a placer, y otro bonito macho de escribano cerillo. En el río Ivalo porrones moñudos y correlimos menudos.
Desayunamos y nos fuimos al lago Tekojarvi. Por el camino los primeros renos, como siempre en la carretera, y algunos zorzales charlos. También lavanderas boyeras, subespecie thumbergi. Más pardillos sizerines y pinzones reales, éstos cantando en puestos bien visibles. En el lago, mucha serreta grande, en su mayoría machos, y dos hembras de urogallo en los alrededores. También andarríos bastardo, en cortejo, lavandera blanca, cuco, torcaces, avión común y zapador, y mucho excremento de lagópodo, supuestamente escandinavo.
De aquí nos fuimos a comer al parque nacional Urho Kekkonen, donde los pajarillos parecían muy asustados y poco dados a que se les enfocara. Sí escuchamos camachuelo carminoso, pinzón real, colirrojo real, etc. Mientras comíamos vimos unos coloreados machos de camachuelo común y algunos pinzones comunes y papamoscas cerrojillos. Se nos paró cerca un piquituerto, del que dudábamos si podía ser común o lorito. Los ornitólogos locales nos dijeron que es casi imposible diferenciarlos si no están en mano. Después, un exhaustivo examen de las fotos que se le tomó llevaron a clasificarlo como lorito.
De allí nos fuimos a subir al Kiiloppa, majestuoso monte cercano, con buenas citas, aunque nosotros sólo vimos chorlito dorado y bisbita común. Nada de chorlito carambolo que buscábamos allí y que podía no haber llegado aún.
Ya sobre las 7 de la tarde recogimos las maletas, y algo cansados dimos por terminado el pajareo, con ganas de madrugar y de irnos a la península de Varanger, en Noruega, donde suponíamos que empezarían a anotarse muchos bimbos.
29 de mayo.-
De camino a Varanger era visita obligada el Lago Inari, espectacular por su magnitud y por su belleza. Hicimos varias paradas y logramos observar serreta chica, serreta grande, serreta mediana, colimbo ártico, cisne cantor, porrón osculado y unos ampelis en vuelo. También gaviota reidora. En un restarurante con cabañas, también de camino, 10 km pasado Kaamanen, nos paramos a echar un ojo a un comedero para aves que tenía junto a un bonito lago. Es típico el que muchos restaurantes, casas particulares, etc, tengan comederos para aves. Al comedero llegaron algunos verderones comunes y pico picapinos, pero en el lago contiguo pudimos contemplar, a placer, un precioso ampelis, unos silbones y unos colimbos árticos. Seguimos la ruta, con alguna pareja de serreta chica próxima a la carretera.
Cruzamos la frontera, pasando por Tana, con un macho de esmerejón posado en un cable, y llegamos al gran fiordo de Varanger, Varangerbotn, donde nos detuvimos junto a unos observadores noruegos. Mientras comíamos, tres ejemplares de pigargo, adulto e inmaturos, comían en la zona, gaviones a tutiplén y gaviotas argénteas. También tarro blanco y eider común, más ostrero, aguja colipinta y negrón común. Nos sobrevoló un págalo rabero, y antes de la parada un alce al lado de la carretera. Aunque los renos están en semilibertad, los alces sí son salvajes e impresiona mucho verlos.
Dejamos el fiordo y llegamos a Nesseby, con gran inquietud, ya que es un sitio muy nombrado por los pajareros, haciendo una parada junto a la iglesia. Allí vimos un grupito de unos diez eider de steller, en su mayoría hembras e inm. También correlimos de temminck, en plumaje nupcial, chorlitejos grandes, tarros blancos, págalos parásitos de fases oscura y clara, charrán ártico, una colonia de cría de gavión y de argéntea, arao aliblanco, lechuza campestre, etc, etc. Precioso lugar que había que abandonar en busca de Vadso, donde queríamos dormir. Buscamos alojamiento, y en el hotel –Hotel Nobile- nos encontramos con unos noruegos que venían de ver aves. Justo al lado del hotel, una praderita que da al mar y que rebosaba de limícolas, como combatientes en sus leks, vuelvepiedras, ostreros, archibebes comunes, correlimos gordos y comunes, chorlito gris, y algún cuervo haciendo de las suyas robando huevos y pollos. También gaviota cana, escribano palustre y bisbita común. En el mar un grupo de unos 300 eider de steller, y algunas haveldas. Era precioso ver a los steller sumergirse de manera sincronizada. Se ve que cogimos a los steller migrando al norte y nos dejaron visiones espectaculares, ya que poco después se rarifican en la zona. Nos fuimos a dormir alucinados con el pajareo, aunque el sol de medianoche nos impedía coger el sueño.
30 de mayo.-
Como siempre, nos levantamos temprano y nos dimos una vuelta antes del desayuno. La pradera cercana al hotel estaba impresionante, y en un laguito pequeño de su interior contamos hasta 14 falaropos picofinos, que andaban con escarceos amorosos. En la playa, mientras observábamos unos correlimos oscuros, se plantó al lado una preciosa hembra de falaropo picogrueso, en plumaje nupcial, que nos dejó pasmados ya que no la esperábamos y no estaba en nuestra lista. Por la zona una colonia de charrán ártico.
Desayunamos y emprendimos camino a Ekkeroy. Antes de llegar a este pueblo paramos un par de veces ya que el mar invitaba a ello. Haveldas, eideres comunes y de steller, págalos, bisbitas costeros, etc, etc, y, en un grupito de gaviotas argenteas y canas, ¡sorpresa! un adulto de gaviota polar y un subadulto de gaviota hiperbórea, que nos dejaron más asombrados todavía. Esperábamos ver a la segunda pero no a la primera, por lo que seguíamos disfrutando de lo lindo. En otra playita cercana un grupo de unos dos mil correlimos gordos, nupciales, que era todo un espectáculo.
Ya en Ekkeroy, en busca del colimbo de Adams, no vimos a éste, pero sí a un macho adulto de eider real, a pocos metros de la costa. ¡¡¡Una pasada!!! En el mar, negrones comunes, más gaviotas canas, argénteas, colimbo ártico, serreta grande, y la cercana colonia de gaviota tridáctila. Un grupo de cuatro págalos raberos en vuelo.
Había que seguir camino en busca de Vardo y, antes de llegar, un grupo de ánsares campestres, subespecie rossicus, y los primeros escribanos lapones. Llegamos a Vardo, pasando por el tunel de acceso, y nos alojamos en el hotel –Hotelli Vardo-. Nos sacamos una foto en una cercana casita donde se había instalado una colonia de tridáctilas. Desde la habitación del hotel, vista al puerto pesquero, con más gaviotas argenteas y gaviones. Nos dimos una vuelta para contemplar las cercanas islas de Hornoya y Reinoya. Desde la costa, cormorán común y moñudo, frailecillo, arao y alca.
Seguimos camino dirección a Hammingberg, y durante el trayecto más pigargo, un par de ejemplares sobrevolando unas parajes impresionantes, más otro aislado, colimbo chico, eideres comunes, correlimos oscuros, bisbita costero, escribano nival y lapón, zorzal alirrojo, collalba gris, pardillo sizerín, cisne cantor, etc. Más págalo parásito y un lagópodo escandinavo, macho, aunque lejos. En el mar, agitado, un grupo de ocho eideres reales, hembras y subadultos. Vuelta de Hamningberg, un grupo de unos ocho ampelis en la única zona de sauces enanos del camino, donde no aparecieron los buscados allí pardillos de hornemann.
31 de mayo.-
Paseo tempranero en Vardo, como casi siempre, a eso de las 5-6 de la mañana. Algo de lluvia y unos paisajes para no olvidar. Por fin, las primeras bisbitas gorgirrojas. En el hotel, un compañero dice haber visto pardillo piquigualdo, por lo que abreviamos y nos vamos a la búsqueda de los pardillos sin obtener éxito, aunque sí vimos más bisbitas gorgirrojos, comunes y costeros. También leks de combatientes en el mismo pueblo y gorriones comunes, que sorprendía verlos en aquellos lugares tan nórdicos. En el mar más eideres comunes y de steller.
Aquí dividimos la expedición y mientras unos compañeros cogieron el barco para ver la colonia de álcidos en la isla de Hornoya, otros nos fuimos al aropuerto de Vardo en busca de alondra cornuda, que unos noruegos nos habían indicado. En el aeropuerto tocamos madera y al llegar un bonito macho de lagópodo escandinavo, bastante cerca, y que después voló emitiendo su ronco canto. Mientras escuchábamos escribanos lapones, vimos el primer ratonero calzado. Algo después un par de alondras cornudas, por fin.
Volvieron los colegas de Hornoya, con bimbos como arao de Brunnich, que los que no fuimos ya habíamos visto en Islandia, y pardillos piquigualdos. La parte de la expedición que no fuimos a Hornoya nos quedamos con la gana de ver a los piquigualdos, pero el tiempo apremiaba y había que cubrir etapas y volver a coger carretera. Parece que los piquigualdos son fáciles de ver en Hornoya.
Volvimos a Ivalo, parando por el camino en Tanabru. Observamos aquí halcón peregrino y algún cernícalo vulgar, aunque no el habitual allí halcón gerifalte. Faltaba el tiempo y había que seguir. Antes, en Nesseby, breve parada y encuentro con un grupo de ornitólogos españoles –Oscar Gutiérrez, Diego Benavides, etc- que también estaban por aquellas tierras. En la frontera un ligero altercado con la policía finlandesa, que se saldó sin problemas, y al hotel algo tarde.
1 de junio.-
Teníamos reservado guía en Oulu para la noche, con la idea de ver búhos, por lo que había que recorrer unos cuantos km ese día. Paramos en la ciénaga de Petkula, donde vimos bisbita común, agachadiza común y thumbergi de ambos sexos. También pardillos sizerines y pinzones reales, aunque no los falcinelos.
Al pasar por Rovaniemi era obligado hacer una parada en la casa de Santa Claus y comprar algunos regalos. Un comedero de aves allí instalado nos brindó lúganos y verderones. En el entorno un grupo de ampelis a placer.
Como siempre con prisa, llegamos a Oulu a la tarde. En la ciudad, graja y grajilla. Habíamos quedado a las 11 de la noche con el guía, Mati de Finnature, y no habíamos tenido tiempo de echarnos unas horas a dormir. Mientras esperábamos al guía nos dimos una vuela por el humedal de Liminganlahti, donde vimos grulla, carricerín común y escribano palustre.
El guía llegó puntual y compartimos excursión con ornitólogos de otros países (en total fuimos diez). La noche fue brillante y repleta de satisfacciones, ya que se observaron todas las especies esperadas. Mochuelo chico, incubando, lechuza gavilana cazando y un volantón de la misma, lechuza de tengmalm a placer, cárabo lapón, en su inmenso nido con dos pollos grandes, y cárabo uralense. Los paisajes eran espectaculares y recrean los dibujos de hábitats donde aparecen estos cárabos en las guías. Entre medias, pico tridáctilo, carbonero sibilino, ratonero calzado, un leks de gallo lira, y tres majestuosos alces. También búho real, avefría, ánsares comunes, arrendajo común, agateador norteño, petirrojo, piquituertos comunes y reyezuelo sencillo. Sobre las 8 de la mañana nos fuimos a dormir, totalmente destrozados pero repletos de satisfacción. Teníamos alojamiento en el Hotelli Vihiluoto, en Kempele.
2 de junio.-
Dormimos unas horas y comimos relajadamente, comentando lo bueno de la noche pasada. La tarde la pasamos en Liminganlahti, de nuevo, donde vimos escribano hortelano, pigargo, cisne cantor, cerceta carretona, garza real, focha común, rabudo, cuchara, cerceta común, azulones, somormujo lavanco, aguilucho lagunero, aguja colinegra, vencejo común, porrones osculados y moñudos, etc. En los praditos cercanos avefrías con sus pollitos.
3 de junio.-
A la mañana un paseo por los alrededores del hotel donde observamos, con la ayuda de reclamo y de un ornitólogo local, un par de hembras de camachuelo carminoso. En los campos zarapito real y agachadiza común con cortejos. También chorlitejo chico, y carricerín común en vuelos de cortejo no vistos en España. En los alrededores de Oulu nos indicaron un par de zonas para buscar perdiz pardilla, aunque nos dijeron que en esta época es difícil verla ya que se esconde en los prados cubiertos por vegetación, y que es mejor intentarla cuando hay nieve. No hubo suerte con ella. También nos señalaron una ribera donde unos días antes se había escuchado ruiseñor ruso, aunque debía estar moviéndose y no se escuchó.
Cogimos coche para viajar hasta Kuusamo. Por el camino, mucho cisne cantor en los campos, más faisán, tarabilla norteña, alondra común, golondrina común, lechuza campestre, etc. También serreta chica, un bonito macho. Pareció verse un macho de camachuelo picogrueso en un bosquete del camino, aunque no pudo confirmarse.
Tomamos hotel en Kuusamo –Sokos Kuusamo Hotel- y nos fuimos a la ciénaga de Isosuo. Allí becada con pollitos, pico picapinos, bisbita arbóreo, andarríos chico, pito negro, colirrojo real, papamoscas gris y cerrojillo, ampelis a placer.
4 de junio.-
Una vuelta por el lago adyacente al hotel nos deparó agradables sorpresas. Serreta chica, zampullín cuellirrojo, parece ser en su límite más septentrional, porrón osculado con algún macho en plumaje no nupcial, primer y único macho de negrón especulado, centenares de gaviotas enanas y algunas reidoras. También algunas parejas de porrón bastardo y moñudo, y cuatro ejemplares de colimbo chico. Zorzal real y alirrojo a tutiplén, y un avetoro que emitía su canto y cuyo sonido nos acompañó durante todo el tiempo de observación.
Después nos fuimos al camping Viipus, Sierra de Valtavaara, donde vimos los únicos arrendajos funestos del viaje y un macho de urogallo. De aquí a Konttainem, donde en el comedero de aves cercano al aparcamiento de coches entraron camachuelos comunes, luganos, pinzones reales y comunes. De aquí a la estación de esquí de Ruka, donde vimos a placer cuatro machos de urogallo, descansando entre la vegetación. En el lago, serreta chica, mediana y charrán ártico. También archibebe claro defendiendo territorio y porrón osculado.
A las 6 de la tarde habíamos quedado con Olli Lamminsalo, otro guía de Finnature, con la idea de ver algunas especies que nos iban quedando en la lista. La tarde se cerró con lagópodo escandinavo, lechuza de tengmalm, asomando su cabecita por fuera del nido, ésta vez en tronco y no en caja, los primeros somormujos cuellirrojos, algunos sobre nido, y algunas ratas azmilcladas en un precioso lago cercano a Kuusamo. También bisbita arbóreo, andarríos grande, escribano cerillo y gaviota enana. Fuimos a una zona donde se había visto un par de días antes una maura, pero sólo vimos tarabilla norteña. Olli nos llevó también a la búsqueda de escribano rústico, pero no apareció.
5 de junio.-
Nos levantamos muy temprano ya que teníamos nueva cita con Olli, a las 4 de la mañana. Fue el único día lluvioso del viaje, aunque no impidió ver y oir grévol, mejor oído que visto, coliazul cejiblanco, carbonero sibilino y pito negro, en los alrededores de Konttainem. Para grévol era un poco tarde y los machos no entraban bien al reclamo, ya que no se alejan mucho de las hembras que están incubando. El coliazul fue un primer verano y no era totalmente azul, plumaje que cogen en el segundo verano. También zorzal común. Después, cerca de Kuusamo, carbonero lapón en sus cajas nido. También con ayuda de Olli vimos una pareja de escribano pigmeo, que nos costó un tremendo esfuerzo y que no apareció hasta la una de la tarde, con los pies totalmente encharcados porque el goretex ya no daba mucho resultado. Al pie de los escribanos una hembra de lagópodo escandinavo con su nido.
Comimos con Olli, despedida, y a la tarde nos fuimos al vertedero de Kuusamo, donde vimos la buscada gaviota siberiana, Larus heuglini, más gaviota argéntea, cana y fuscus fuscus. Más cuervos y un pigargo.
6 de junio.-
Día de vuelta a Ivalo, aunque paramos en la sierra de Valtavaara y vimos ratonero calzado y una hembra de gallo lira. Un ornitólogo local nos alertó de un mosquitero boreal que estaba cantando, en migración, y que pudimos oir a placer aunque no verlo adecuadamente. Este colega finés nos dijo que unas horas antes había visto escribano rústico en la sierra de Ivaara, lugar que ya no nos quedaba a mano para intentarlo. Con Olli no conseguimos el rústico.
Nos fuimos a la cienaga de Petkula con la idea de intentar el corrrelimos falcinelo y bimbo, apareció, cantando en el cielo sin freno y con un coraje fiero ya que expulsaba de su territorio a todo aquel que entrara en vuelo, como agachadizas, otros falcinellos, alguna cerceta, etc. En total vimos de tres a cinco falcinelos distintos. También falaropo picofino y negrón común. Satisfechos proseguimos viaje y nos paramos a comer cerca de Sodankyla donde nos sobrevolaron unos ampelis. Viaje hasta el hotel y cena de fin de ruta, muy contentos, satisfechos, etc, etc.
7 de junio.-
Vuelta a casa.

Autoría de las fotos:
paisaje renos y grupo.- Paco Chiclana
eider real y cárabo uralense.- JA Lama

3 comentarios:

Axara dijo...

Que envidia, como me gustaría hacer un viaje así, para cualquier ornitólogo es una delicia!
Me encanta!!!
Un saludo

Anónimo dijo...

excellent points and the details are more precise than elsewhere, thanks.

- Thomas

Xavier Burgos Rodríguez dijo...

Estupendo relato! el año próximo tengo previsto visitar el Norte de Noruega, y me seran de gran ayuda los datos que explicas.

Un saludo