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lunes, 12 de marzo de 2018

Gran Canaria 2018


EXCURSION ORNITOLÓGICA A GRAN CANARIA 
 por Paco Chiclana

            Del 22 al 24 de marzo de 2018  


Iba siendo hora de una escapada a Gran Canaria en busca del escaso y amenazado Pinzón Azul y, de paso, visitar y conocer la isla afortunada. Unos vuelos baratos desde Sevilla con Ryanair y de vuelta con Vueling permitieron la mini aventura en compañía de mi mujer.
Nuestra estancia en la isla coincidió con un temporal y unas condiciones inapropiadas para la observación de aves, pero no perdimos la esperanza. Afortunadamente conté con los servicios de Guillermo Bernal (mail: guillermo.monrobe@gmail.com), magistral guía y conocedor a la perfección de aquella tierra, haciendo posible la localización de este endemismo insular. El Pinzón Azul (Gran Canaria Blue Chaffinch -fringilla polatzeki) está restringido a las extensiones de pino canario que rodean a Roque Nublo, sobre todo en la cara occidental. El mal tiempo no nos dio mucha tregua y chequear el área de Inagua, donde viven unos doscientos cincuenta ejemplares, no parecía posible, por lo que nos centramos en el área más al este, en los Llanos de la Pez. Aquí la población es aún más pequeña, con solo unos cuarenta individuos, pero en la tarde del día 22 pudimos oírlo (con una voz que recordaba a los reclamos del mosquitero canario, algo más potentes), y en la mañana del día 23 conseguimos ver hasta cuatro aves, aparentemente dos parejas (en estas fechas las aves aún no están en fase reproductora).

hembra de pinzón azul (c) paco chiclana
bosque de pino canario (c) paco chiclana
El breve periodo sin lluvia y con algo de visibilidad a 1700 metros de altitud duró poco y la última observación ya fue realizada a través de una cortina de agua. Durante nuestra estancia visitamos varias veces el Pico de las Nieves (1949 metros de altura) con la idea de ver fascinantes paisajes pero siempre lo encontramos totalmente cubierto de niebla. 


con Guillermo (c) paco chiclana
A partir de ese momento, y sumamente felices por la observación del pinzón, nos dedicamos a visitar la isla y a disfrutar de otros rincones de enorme atractivo como Gáldar y Agaete. El gran conocimiento que Guillermo posee sobre naturaleza, geología, arqueología, historia, gastronomía, etc, hizo posible que gozáramos de la isla al máximo.
Al margen del Pinzón Azul, objetivo principal del viaje, no dedicamos mucho más tiempo a otras aves a excepción de algunas subespecies interesantes como la de Petirrojo Europeo (European Robin -ssp marionae), Herrerillo Africano (African Blue Tit -ssp hedwigii) y Pinzón Vulgar (Common Chaffinch -ssp canariensis). 


petirrojo europeo (c) paco chiclana
herrerillo africano (c) paco chiclana
pinzón vulgar (c) guillermo bernal
Otros taxones que también vimos en nuestros recorridos por Gran Canaria fueron Busardo Ratonero (Eurasian Buzzard -ssp insularum), Cernícalo Vulgar (Common Krestel -ssp canariensis), Gaviota Patiamarilla (Yellow-legged Gull -ssp atlantis), Vencejo Unicolor (Plain Swift), Pico Picapinos (Great Spotted Woodpecker -ssp canariensis), Bisbita Caminero (Berthelot's Pipit -ssp berthelotii), Mosquitero Canario (Canary Islands Chiffchaff -ssp canariensis), Alcaudón Real (Great Grey Shrike -ssp koenigi), Cuervo Grande (Common Raven -ssp canariensis), Gorrión Moruno (Spanish Sparrow) y Serín Canario (Island Canary).


sábado, 27 de enero de 2018

Alemania 2018

EXCURSIÓN ORNITOLÓGICA A ALEMANIA 
por Paco Chiclana

Del 18 al 20 de enero de 2018



Participantes: Jose A. Lama, Fernando del Valle, Mario Martín y Paco Chiclana

Recorrido realizado en línea roja al norte de Hamburgo :





Especies destacables: 
Whooper Swan (cisne cantor) – Mute Swan (cisne vulgar) – White-fronted Goose (ánsar careto) -- Bean Goose (ánsar campestre) -- Pink-footed Goose (ánsar piquicorto) – Canada Goose (barnacla canadiense) – Barnacla Goose (barnacla cariblanca) – Scaup (porrón bastardo) – Eider (eider común) – Velvet Scoter (negrón especulado) – Long-tailed Duck (havelda) – Goldeneye (porrón osculado) – Smew (serreta chica) – Goosander (serreta grande) – Red-throated Loon (colimbo chico) – Black-throated Loon (colimbo ártico) – Slavonian Grebe (zampullín cuellirrojo) – White-tailed Eagle (pigargo) – Rough-legged Buzzard (ratonero calzado) – Common Gull (gaviota cana) – Herring Gull (gaviota argéntea) – Fieldfare (zorzal real) – Goldcrest (reyezuelo sencillo) – Marsh Tit (carbonero palustre) – Willow Tit (carbonero sibilino) – Long-tailed Tit (mito ssp caudatus) – Bearded Reedling (bigotudo) – Treecreeper (agateador norteño) – Rook (graja) – Hooded Crow (corneja cenicienta) – Brambling (pinzón real) – Redpoll (pardillo sizerín) – Siskin (lúgano) – Bullfinch (camachuelo común)

Resumen:
Siempre es un placer regalarse una escapada al norte en busca de especies poco habituales en nuestras latitudes. En este caso el destino fijado fue el norte de Alemania, y para ello aprovechamos un vuelo low cost de Sevilla a Hamburgo operado por Ryanair. La idea era observar aves en las dos orillas de la Jutlandia alemana (o norte del país), tanto en la costa bañada por el mar de Norte como en la bañada por el mar Báltico, aunque por inclemencias meteorológicas sólo hemos visitado esta última.  En cuanto a temperatura, estuvimos entre menos dos y más dos grados centígrados, con ausencia de viento. Casi todo el tiempo el cielo estuvo nublado con destellos de sol esporádicos y con abundante niebla la última mañana. La nieve cubría bastantes campos por donde hemos estado. Nos alojamos en un hotel a las afueras de Hamburgo, cercano al aeropuerto, para evitar así entrar en la ciudad y perder tiempo con el tráfico. Las horas de luz transcurrían de ocho de la mañana a cuatro treinta de la tarde. Para preparar el itinerario he utilizado la web ornitho.de, muy recomendable (gracias Mar y Alvaro Diaz). Hemos recorrido alrededor de ochocientos kilómetros. El resultado ha sido extraordinario, con buen listado de especies y con unos escenarios invernales de película.

19 de enero.-
Por retraso en la salida del vuelo llegamos al aeropuerto de Hamburgo a última hora del día dieciocho, aunque Sixt nos estaba esperando para recoger el coche alquilado.
Sobre las siete de la mañana salimos del hotel en dirección a la costa báltica. La primera parada la hicimos en Selenter See (54.283098, 10.476546), un generoso lago muy próximo a la costa.


Selenter See (c) paco chiclana
Excitación máxima ante el mogollón de acuáticas que se mostraban, como los presumidos porrones osculados. 
porrones osculado (c) mario martín
porrón osculado (c) paco chiclana
A destacar también un par de zampullines cuellirrojos, un colimbo ártico, algunas serretas grandes, un par de cisnes vulgares y bastante gaviota cana con variados plumajes, además de grandes grupos de porrones moñudos, algunas fochas comunes y somormujos lavancos. Y justamente en una pensión que había en el aparcamiento encontramos un comedero para paseriformes ideal para los pajarillos del lugar y, en nada de tiempo, se dejaron ver un par de carboneros palustres, un bandito de mitos entre los que se encontraba un precioso ejemplar cabeciblanco de la ssp. caudatus, un trepador azul y unos gorriones molineros que no dejaban de incordiar a los más menudos.

carbonero palustre (c) fernando de valle
mito ssp caudatus -cabeza blanca-  (c) fernando del valle
Por los alrededores también observamos cornejas negras y cenicientas, éstas mucho más escasas.


corneja negra (c) jose antonio lama
Y de allí nos movimos a la costa, aproximadamente a 54.358665, 10.612663, donde nos sorprendió un festival de marinas. Además, el sol empezó a brillar y la luz fue espectacular. Cientos de eideres comunes en cortejo y display, bastante activos y vocalizando muchísimo con arrullos amorosos. 


eider común (c) paco chiclana
También buenos grupos de negrones -compuestos mayoritariamente por machos-, un negrón especulado, varias haveldas y un colimbo chico reclamando protagonismo. En la vegetación del entorno vimos acentor común y el único mosquitero del viaje.
Y fascinados con el discurrir de la mañana fuimos a otra zona húmeda costera que pintaba muy bien, llamada Sehlendorfer Binnensee und Umgebung (aparcamos más o menos en  54.318702, 10.678717), con un observatorio abierto y algo elevado desde donde vimos barnaclas canadienses, más de un millar de barnaclas cariblancas (espectacular verlas volar todas juntas), varias serretas chicas (machos y hembras), serretas grandes, algunos cisnes cantores, un macho de porrón bastardo, algunas cercetas comunes, zampullines chicos, porrones moñudos y europeos, etc.


barnaclas canadienses (c) paco chiclana

cisnes cantores (c) fernando del valle
Un enorme pigargo daba pasadas sobre la laguna y levantaba todas las acuáticas.
También se observaron  garcetas grandes, garzas reales, unas cuantas grullas, un par de grajas y zarapito real. Cuando nos marchábamos se dejaron oír varios bigotudos y nos sobrevoló un pinzón real. La idea era comernos el bocata en otra ubicación y cogimos el coche para ello, pero a los pocos minutos nos encontramos un laguito repleto de ánsares caretos e hicimos allí un alto (54.350122, 10.593376). Además de los caretos también había un buen grupo de barnaclas canadienses, un par de cisnes cantores, unos cuervos y un halcón peregrino “tamaño XL” posado relajadamente en un poste, contemplando el ambiente. Otro momento top del viaje y el bocata así nos supo de lujo.


halcón peregrino y barnaclas canadienses (c) paco chiclana
Y ya casi sin luz dimos un salto a otro punto, también cerca de la costa, en busca de sorpresas. Nos detuvimos más o menos en 54.432139, 10.306317, donde en unos campos previos se recogían para dormir pardillos sizerines, zorzales reales y grajillas. También esperando la noche observamos un ratonero muy blanco, súper bonito, que cuadraba dentro de la variedad que habita el norte de Alemania. 


ratonero (c) mario martín
Y nos oscureció en la playa viendo un grupo de correlimos tridáctilos descansando en un pequeño espigón. Volvimos a Hamburgo para tomarnos unas cervezas y cenar algo.

20 de enero.-
La idea era ir a la costa del mar del Norte en busca de algunas especies diferentes y citadas allí, pero las previsiones meteorológicas daban bastante agua y nos dirigimos nuevamente a la costa báltica. Primeramente fuimos a la isla de Fehmarn donde hicimos una paradita en 54.517968, 11.147019. La mañana estaba preciosa, con un frío saludable, y un enorme pigargo nos observaba desde su posadero. Unos corzos se alimentaban en el pastizal y un zorro aceleró su camino ante nuestra presencia.


corzos (c) paco chiclana
Nos sobrevolaron ánsares caretos y barnaclas cariblancas, y el ajetreo de gansos era notorio. 


ánsares caretos (c) mario martín

ánsares caretos (c) mario martín
barnaclas cariblancas (c) mario martín
barnaclas cariblancas (c) mario martín
Con el reclamo de chochines y pinzones nos movimos a unos prados cercanos donde encontramos un grupete muy majo de ánsares piquicortos y un nutrido bando de zorzales reales -alrededor de 250- que se alimentaban en el pastizal encharcado, con algunos estorninos pintos salpicados (otro momento súper). 


zorzal real (c) mario martín
Tanto los zorzales como los gansos estaban muy mosqueados ya que era frecuente encontrar puestos de caza en esos campos, a pesar de poseer también senderos señalizados para el disfrute de la naturaleza.


la señal amarilla con el búho indicaba itinerario de naturaleza (c) paco chiclana
nuestro coche maniobrando por los caminos (c) paco chiclana


paisaje (c) paco chiclana
Y otro punto cercano muy interesante que visitamos seguidamente fue un lago costero llamado Gruner Brink, en 54.518085, 11.163510. El mar estaba repleto nuevamente de eideres y en la playa descansaban gaviotas argénteas y gaviones atlánticos, más un solitario bisbita común. En el lago había buen número de tarros blancos y silbones, éstos también enfrascados en tareas de cortejo, más algunos rabudos, cucharas, frisos y azulones, y buenas cifras de cormoranes y gaviotas reidoras.
De allí nos movimos a otro humedal costero en el suroeste llamado Wasservogelreservat Wallnau (54.478566, 11.013992) provisto de algunos observatorios. Había maquinaria pesada trabajando y no había mucho que ver a excepción de unos faisanes y algunos gorriones comunes, por lo que nos asomamos a la costa y disfrutamos nuevamente de eideres, porrones osculados, serretas grandes, medianas y algunos negrones.
Iba avanzando la mañana y nos movimos a la zona de Lubeca-Travemunde, más o menos a 53.919233, 10.856939, donde aparcamos el coche y avanzamos andando por una pista reservada para la observación de aves. Ha sido frecuente encontrar muchos caminos cerrados al tráfico y accesibles solo a pie, diseñados para el disfrute de las aves y de la naturaleza. Allí encontramos un bosquete con lúganos, reyezuelos sencillos, palomas torcaces, camachuelos, petirrojos y mirlos, entre otros. Y tras la arboleda nos encontramos con unas vistas preciosas a la ría y con buenos grupos de cisnes cantores y vulgares acompañados de jóvenes. También varios porrones osculados y somormujos lavancos, y un mogollón de acuáticas que por la lejanía y falta de luz al anochecer no alcanzamos a distinguir.


paisaje (c) paco chiclana

21 de enero.-
Se acababa nuestro periplo alemán y para la última mañana habíamos reservado algunos puntos cercanos a Hamburgo. Afortunadamente no se pronosticaba lluvia aunque sí una intensa niebla. Primeramente fuimos a Haseldorf y a las afueras de la ciudad nos apostamos para esperar las primeras luces del día. Y al alba vimos como un cernícalo vulgar daba caza a un solitario estornino que también había madrugado (a él no le fue bien el refrán “al que madruga Dios le ayuda”). Nos acercamos a 53.619256, 9.640475 pero la niebla no daba tregua. Desde este punto nos quedaba el centro de visitantes a 3-4 kilómetros a pie e intentamos aproximarnos en coche, pero no fue posible. Nos pareció que todos los accesos eran solo peatonales. La niebla iba bajando y la visibilidad era casi nula, aunque conseguimos ver zorzales reales y alirrojos, urracas, ánsares caretos y barnaclas cariblancas en vuelo.

gansos en vuelo entre la niebla (c) mario martín
También un tímido ratonero calzado que se deslizó por una arboleda próxima sin hacer mucho ruido. Y de allí fuimos a otro punto cercano al aeropuerto, más o menos en 53.760908, 10.090397. A la llegada comprobamos que la visibilidad era aún más baja, pero esa incidencia no nos arrugó y nos lanzamos a disfrutar de esa manifestación de la naturaleza. Y fue maravilloso ver cómo un grupo de jilgueros rompía la monocromía existente en esos momentos, y cómo dos agateadores norteños y un carbonero sibilino no se dejaban influenciar por la falta de luz y se alimentaban con mucha normalidad, así como herrerillos, carboneros comunes y picos picapinos.

agateador norteño (c) jose antonio lama
Los paisajes bajo la niebla transmitían sensaciones de calma y sosiego.


paisaje (c) paco chiclana
paisaje (c) paco chiclana
Se escuchaba algarabía de gansos y pudimos identificar por sus voces ánsares comunes, caretos y campestres, así como una solitaria avefría. Y poco después de las once de la mañana era hora de picar billete y dirigirse al aeropuerto para volver a casa, poniendo fin a esta breve y exitosa aventura.