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domingo, 17 de junio de 2018

Kazajistán 2018


EXCURSION ORNITOLOGICA A KAZAJISTAN-- OJO : ENTRADA EN CONSTRUCCIÓN 
 por Paco Chiclana

   Del 28 de abril al 9 de mayo de 2018

Participantes:
José Antonio Lama, Fernando del Valle, Fernando Guerra y Paco Chiclana.




INTRODUCCIÓN.-
Hacía tiempo que teníamos ganas de visitar Kazajistán, pero el terrible papeleo burocrático nos frenaba el impulso. La no necesidad de obtención previa de visado desde 2017, que facilita mucho la entrada al país, nos animó a replantearnos el viaje. De todas maneras sigue siendo algo complicado planificar una ruta de observación ornitológica por allí ya que hay muy poca infraestructura turística, poca y deficiente información previa y pocos reports con coordenadas y ubicaciones precisas. Estuve tanteando la posibilidad de ir con agencias especializadas, que son las que hacen la mayoría de los tours en este país, pero el coste era bastante elevado y se nos iba de presupuesto. Finalmente hicimos la visita por nuestra cuenta con resultado bastante satisfactorio, con un buen número de especies centro-asiáticas avistadas, con disfrute de unos paisajes de ensueño, y con una exitosa combinación de aves y amigos que es uno de los mejores bálsamos de fierabrás que conozco.
Kazajistán es el noveno país más grande del mundo con la mayoría de su territorio situado en Ásia Central. La capital fue trasladada en 1997 de Almaty, la ciudad más poblada, a Astaná. En general cuenta con una baja densidad poblacional. El país es muy diverso étnicamente, aunque la mayoría de la población son kazajos. El Islam es la creencia religiosa más extendida. La estepa de Kazajistán ocupa un tercio del país y es la más grande del mundo, caracterizada por grandes extensiones de pastizales y zonas arenosas.
El término kazajo deriva de una palabra antigua turca que viene a significar espíritu libre, ligada a su conducta de vivir de manera nómada a caballo.

RECORRIDO REALIZADO (marcado en la imagen en línea amarilla: ).- 

La idea era visitar cuatro espacios naturales, uno en las cercanías de Astaná (Korgalzhyn), y tres en las inmediaciones de Almaty (Tien Shan, Charyn Canyon y Taukum Desert), y así diseñamos el recorrido. Salimos de Sevilla el día 28 de abril en AVE y tomamos un vuelo de ida operado con Lot desde Madrid a Astaná, vía Varsovia, aterrizando en la capital kazaja el día 29 por la mañana. El regreso comenzó el día 9 de mayo sobre las 5 de la mañana volando desde Almaty a Málaga con escala en Moscú, operado por Aeroflot. El vuelo interno desde Astaná a Almaty fue con Air Astana.  


ÁREA DE KORGALZHYN : espacio natural localizado a unos 130 kilómetros al oeste de Astaná, al norte del país, formado en su mayor parte por lagunas, estepas y semidesiertos. Korgalzhyn es un pequeño pueblo y es el núcleo de la zona.

29 de abril.-
Astaná es una ciudad con diseño futurista y muy atractiva, pero sorprende su poca infraestructura turística y que alquilar un coche sea prácticamente imposible. A través de internet sólo parecía existir Avis, aunque no con oficina en el aeropuerto, e hicimos una reserva a través de su web. En el aeropuerto nos abordaron chicos que ofrecían taxi y con uno de ellos negociamos ir a la oficina de alquiler. Al salir vimos que no era un taxi oficial sino un coche normal, pero decidimos seguir adelante. Ibamos en dos coches. Nos llevaron a la dirección que aparecía en la web pero no se veía oficina de Avis por ningún lado. El chico conductor que dirigía el traslado (llamado Marat)  no hablaba inglés pero nos comunicábamos con él a través de una aplicación que tenía en su móvil para traducir kazajo al inglés, y viceversa. Se ofreció a llamar al teléfono de contacto y nos dijo que le comunicaban que la oficina estaba cerrada por ser domingo. Nosotros, sorprendidos y algo desconcertados, le propusimos  que nos llevaran a Korgalzhyn y que se quedaran con nosotros hasta el siguiente día a la tarde, cuando nos deberían traer nuevamente al aeropuerto para coger nuestro vuelo a Almaty. Necesitábamos dos coches ya que éramos cuatro con bastante equipaje, y ellos aceptaron por 150 euros día y coche, pagaderos en moneda local que habíamos cambiado previamente en el aeropuerto (la moneda es el tenge kazajo). Allí intentamos llamar a Avis sin éxito. Y al volver a casa, Avis-España no nos dió una explicación clara de lo ocurrido, aunque no nos efectuó ningún cargo y aseveran que tienen oficina en Astaná abierta el domingo. También nos enteramos que los taxis oficiales y no oficiales intentan boicotear a las compañías de alquiler de coches para que no proliferen. En definitiva, nos topamos con la primera incidencia que resolvimos satisfactoriamente con los coches de Marat, aunque nos queda la duda de saber a ciencia cierta qué ocurrió. Era sobre las 9 de la mañana y el tour kazajo comenzaba. Hicimos una breve parada para comprar algo de comida y directos al primer punto de pajareo, en 50.958506, 70.761547, conocido como “wet square”, pequeño humedal arbolado bueno para paseriformes en migración en medio de la estepa. Vimos la primera lavandera cetrina del viaje, además de bisbitas arbóreo y campestre, entre otros. Estábamos rodeados de praderas encharcadas y avistamos algunas grullas comunes y un par de pelícanos ceñudos. Las alondras comunes se desgañitaban cantando sobre las zonas más secas. De allí pasamos a Zhanteke, en 50.787052, 70.166500, con la idea de ver qué se cocía en el humedal que posee el pueblo. Nuevamente lavanderas cetrinas y varias lavanderas boyeras, ssp. beema principalmente y alguna thumbergi, con la laguna bien nutrida de acuáticas y limícolas. También había varias gaviotas de estepa y alguna gaviota cáspica. A la salida del poblado vimos los primeros estorninos rosados, aunque la mayoría de los que se movían por allí eran pintos.
Iba siendo hora de meternos en faena y pusimos ya rumbo decidido a Korgalzhyn, en 50.58337, 70.01585. Un poco antes de llegar al riachuelo que precede al pueblo, hay una pista que sale a la derecha en 50.638000, 70.046910 y que se adentra en unas praderas fabulosas. Ya casi desde los primeros metros empezaron a verse calandrias negras, grandotas, llamativas y que nos pusieron a cien. Algunas andaban emparejadas pero la mayoría estaban de cortejo y los machos muy activos. También se dejaron ver calandrias aliblancas, con sus píleos rojizos. La pista iba dejando a derecha e izquierda praderas y lagunas y nos fue ofreciendo cantidad de especies interesantes como canastera alinegra (aunque sólo un ejemplar), grulla damisela, águila de estepa, busardos moros y de estepa, aguilucho papialbo, serreta chica, porrón osculado, cisnes cantor y vulgar, pelícano ceñudo, fumarel aliblanco y un bando de chorlitejo mongol grande en vuelo. La mayoría de los córvidos del lugar eran grajas, aunque merodeaban por la zona cornejas cenicientas y grajillas. El conductor, Marat, nos dijo que la pista llevaba a Korgalzhyn State Nature Reserve (50.526861, 69.696389), y que en su hotel podríamos alojarnos, pero al llegar a la puerta de acceso nos dijo un guarda que estaba cerrada la reserva y que el hotel también, por lo que decidimos volver y buscar alojamiento en Korgalzhyn, que era lo que teníamos planificado. Además, para acceder a la reserva es necesario ir con guía, pero no hay manera de contratarlo por la web de la reserva. De todas maneras, los alrededores de Korgalzhyn ofrecen espacios y especies suficientes. Marat estaba empeñado en que buscáramos a los flamencos que suelen verse en el gran lago Tengiz, pero la tarde iba cayendo y teníamos que ir volviendo. Nos despidió una marmota bobac o de estepa que nos vigilaba y mostraba estar muy interesada en nosotros.
Al llegar a Korgalzhyn empezó a llover, justo cuando estábamos alcanzando la pensión y un shrika nos daba la bienvenida. Nos alojamos en la guesthouse de Bibinur y Marat (otro Marat), en 50.58337, 70.01585, básica pero con wifi y agua caliente. Parecía que el nombre de Marat era bastante corriente por allí. Bibinur nos ofreció una abundante cena y Marat nos puso hasta arriba de chupitos de vodka, por lo que esa noche se durmió bastante bien a pesar de la delgadez del colchón. La hija de Marat, Nursaida, habla bien inglés y nos dio dos emails para reservas:
pana-07(arroba)inbox.ru.or
saika_alim(arroba)mail.ru
También teléfono en 8-775-218-50-00
30 de abril.-
Esa noche llovió bastante y por la mañana los caminos estaban bastante malos. La pista hacia la reserva estaba impracticable con un turismo normal (no llevábamos 4x4). De todas maneras, la idea era visitar la pista que va hacia el sur de Korgalzhyn, y que también discurre entre praderas y lagunas, y hacia allí fuimos (50.434556, 70.007389). Al cruzar el pueblo vimos un par de tórtolas orientales. Las lagunas estaban bastante interesantes, sobre todo por la presencia de abundantes gaviones cabecinegros y gaviotas de estepa e, incluso, un inmaduro de gaviota relicta, todo un sorpresón. Las pagazas piquirrojas eran numerosas. Los matorrales de las cunetas albergaban tarabillas siberianas y mosquiteros comunes ssp tristis. En las lomas cercanas se dejaron ver un par de grullas damiselas. En los campos también había abundantes calandrias negras y aliblancas.
Volvimos a Korgalzhyn para desayunar, recoger maletas y poner rumbo a Astaná. La idea era volver por Arykty para disfrutar de la colonia de cernícalos patirrojos y grajas en 50.685300, 70.597314. Esta carretera que partía de korgalzhyn estaba asfaltada y las lagunas de los primeros tramos nos ofrecieron ánsares rubirostris y un tejón merodeando por allí. También las calandrias negras y aliblancas eran habituales. Alcanzamos la colonia de grajas instalada en una hilera arbolada y los córvidos eran muy numerosos, aunque aún no habían comenzado a criar. También vimos varios cernícalos patirrojos que debían estar recién llegados y se situaban en ambos extremos de la colonia. Seguimos dirección Astaná y nos detuvimos en un riachuelo que cruzaba la carretera y donde había mogollón de pescadores, en 50.828098, 70.566047. Allí recorrimos la ribera con arbustos y sacamos zarcero escita, pechiazul, camachuelo carminoso, curruza zarcerilla, mosquitero siberiano….Un buen lugar para detenerse un rato, aunque fue algo desagradable por el elevado número de garrapatas que ansiaban quedarse con nosotros (aprovecho para comentar que fueron insistentes a lo largo del viaje, a excepción de las montañas). También fue sorprendente ver la cantidad de bolsas, botellas de plástico y basura en general, que había por allí, aunque las bolsas decorando los campos fueron también habituales a través del tour. Llegamos a Astaná unas horas antes del vuelo interno hacia Almaty y dijimos a Mara, que nos acercara a algún jardín arbolado a echar un rato. Nos llevó a un parque del centro de la ciudad y el bullicio y ruido era impresionante, aunque se dejó ver un grupo numeroso de ampelis. Nos despedimos de Marat y nos dejó sun teléfono para futuros contactos (+77005191910) y su dirección electrónica (mara_162(arroba)mail.ru). Cogimos el vuelo interno operado por Air Astaná y llegamos a Almaty sobre las 11 de la noche, donde nos esperaba Mikhail, nuestro conductor para los próximos días. La idea era tener Almaty como punto de partida y desde ahí visitar Tien Shan, Charyn y Kanshengel. Teníamos alquilado coche con conductor que hablara inglés y kazajo para que fuera todo más fluido en nuestro recorrido y así no tener problemas ya que habíamos leído sobre corruptelas en controles policiales. Encontramos una empresa llamada Caravanistan, buceando en internet, que aceptó nuestra petición. Las conversaciones y planteamientos online fueron con Marat Luchezami (otro Marat distinto) en mararat2003()mail.ru y éste fue quien nos reservó los alojamientos y nos ofreció el conductor que resultó ser Mikhail (almatronic()mai.ru). El coche de Mikhail era un Mitsubishi Montero largo que recogía todas las maletas y era bastante confortable. Teníamos que pagar su comida y alojamiento, así como la gasolina que, afortunadamente, estaba barata (menos que la mitad de España). A Marat Luchezami pagamos algo más de mil dólares por los próximos ocho días de alquiler de coche con conductor. Nos alojamos en el Hotel Almaty, en pleno centro de la ciudad.

AREA DE TIEN SHAN: es una cadena montañosa de Asia Central que discurre en la frontera entre Kazajistán, Kirguistán y China. Literalmente son “las montañas celestiales” y decoran paisajísticamente la ciudad de Almaty. Es el quinto relieve del mundo con picos que superan los 7000 metros.

1 de mayo.-
Salimos temprano para comprar algo de comida y cambiar más moneda aprovechando un cajero cercano al súper. Pusimos rumbo a las montañas y pronto estábamos en nuestro próximo alojamiento, el Alpen Rose (43.075092, 76.989000), un coqueto hotel situado en un escenario de película. Las habitaciones no eran muy allá pero la ubicación del alojamiento era ideal. Dejamos maletas y nos fuimos directos al primer punto caliente de pajareo, el Tien-Shan Astronomical Observatory (43.058238, 76.971271), conocido familiarmente como el Observatorio. Es zona militar y para acceder allí hay que presentar los pasaportes al militar de la garita y decirle que somos observadores de aves. Nuestro conductor se encargó de ello y en pocos segundos se levantó la barrera y estábamos en el punto esperado. Era una explanada abierta, completamente nevada, donde aparcamos el coche y empezamos a observar aves con el corazón acelerado de la emoción. Plain mountain a mogollón, un par de brandt, un altai acentor, un par de Brown acentor cantando y marcando territorio, y verdecillos carinegros y bisbitas alpinos por doquier. Los perdigallos himalayos emitían sus reclamos amorosos desde las cumbres. El día estaba despejado y decidimos subir a la cima, al punto más alto, que es donde está la Cosmo-estación (43.043715, 76.940411), una especie de asentamiento científico ruso en decadencia y casi abandonado, a poco más de 3.000 metros de altitud. Hay una barrera unos metros antes donde dejamos el coche y subimos andando (unos 200 m). Los paisajes desde arriba eran espectaculares. Paseamos entre las naves de la estación y no tardamos en sacar una preciosa pareja de colirrojos de Guldestandt criando en el tejado. Emoción a raudales. También alguna collalba gris y chova piquigualda. Tras estos momentos brillantes, decidimos ir descendiendo e ir haciendo paradas de chequeo. Y un poco antes de alcanzar nuevamente el observatorio, en una curva anterior, vimos alimentándose en los arbustos rastreros una hembra de picogordo. Nos quedamos un rato allí mientras un ruiseñor del Himalaya estaba cantarín y jugando al escondite con nosotros. También algún acentor marrón. Disfrutando de esos momentos entró una espesa, persistente y mojada niebla que hizo que siguiéramos descendiendo aún más. Bajamos a comer un bocata a las cercanías del lago, el Big Almaty Lake (43.057830, 76.986677) que estaba petado de gente ya que era festivo en Almaty por ser el día del trabajo. La llovizna nos acompañó durante el bocata pero nos resistíamos a perder la tarde, por lo que nos pertrechamos con ropa de agua y nos fuimos a hacer la margen izquierda del lago,que es la permitida, un agradable sendero que bordea el Big Almaty Lake por ese lateral. Pero la lluvia arreció y se convirtió en granizo y viento racheado, obligándonos a volver. Sí que vimos algún colirrojo de Eversman y decenas de verdecillos carinegros refugiados en las piceas, éstos muy cantarines.
Volvimos al Alpen Rose y comenzó una monumental nevada que fue aumentando poco a poco, adornando el paisaje y dejándolo más bello aún. Los compis se refugiaron en el restaurante del hotel con café y té calentito, y yo me fui a un ancho de la carretera algo más de un kilómetro arriba del alojamiento, a la izquierda. Había leído de ese pequeño espacio abierto, ideal para algunas especies, y quería disfrutar de las aves y de la nieve al unísono. Me refugié bajo una pícea y comprobé que la actividad de los pajarillos no cesaba a pesar de la nevada. La conducta de los paseriformes era bajar al suelo de las píceas y alimentarse en el espacio redondeado que quedaba sin nieve a los pies del árbol. Así vi blue capped, y eversmann,  acentor gorginegro, camachuelo carminoso, greenish warbler, y mosquitero del pamir. Los verdecillos carinegros se mostraban muy confiados y se alimentaban en los arbustos nevados cercanos a mi posición, muy relajados. Estuve allí el resto de la tarde y fueron unos momentos encantadores y relajantes, con unos paisajes nevados inolvidables. Cuando volví al coche Mikhail vio mi cara de felicidad y dijo con acierto que venía de un “magic place”.
Cenamos en el Alpen Rose que tenía una amplia carta en papel pero bastante reducida en la práctica, y brindamos con unas buenas cervezas. Las voces de los mirlos comunes a la puesta de sol, provenientes del bosque maduro, también eran mágicas y extrañaba escucharles a esas alturas.
2 de mayo.-
Las previsiones eran de cielos claros y así amaneció. Hicimos el pre-breakfast en el sendero de la orilla izquierda del Big Almaty Lake ya que la carretera estaba regular para subir al observatorio tras la gorda nevada de la tarde anterior. Esa nevada debió hacer que los pajarillos bajaran de altura y el sendero referido estaba exuberante. Al inicio, antes de entrar a la presa, nos recibió una pareja de camachuelos rosados y varios plain mountain. Y justo al salir de la presa había mogollón de verdecillos, varios picogordos y varios eversmann. Los greenish y de hume se oían casi por todas partes. Alcanzamos la zona del delta formada de cantos rodados, donde se citan los ibisbill, pero estaba todo nevado y complicado para buscarlos. Dedicamos más esfuerzo a buscar aves por las laderas cubiertas de vegetación que nos quedaban a la izquierda de nuestra marcha y vimos blue capped, eversmann, acentor gorginegro. En la unión de la pequeña lámina de agua con la superficie helada había unos tarros canelos disfrutando de ese espacio idílico. Y en las paredes rocosas de nuestra izquierda, que quedaban a la altura de los cantos rodados, vimos una pareja animada de treparriscos y un macho cantor de ruiseñor del Himalaya. Escuchamos algún perdigallo y un par de ellos nos sobrevolaron emitiendo sus reclamos.
Bajamos al Alpen Rose a desayunar y decidimos subir al observatorio. La carretera estaba limpia de nieve y hielo a esa hora y se iba bien. Pasamos nuevamente el control militar y accedimos a la explanada tras la barrera. Había mucha más nieve que el día anterior y mucho menos pajarillos. Sólo algunas bisbitas alpinas y los acentores marrones marcando territorio sobre las rocas. El sol apretaba más de la cuenta y decidimos cambiar de ubicación. Fuimos descendiendo y haciendo paradas en lugares que nos parecían apropiados para el carbonerito de Sophie pero no tuvimos la suerte de encontrarlo. Sí que levantamos una pareja de perdigallos que se alimentaban entre algunos chochines marcando territorio. Nos sobrevolaron ratonero moro y águila real.
Bajamos aún más, a la zona del “magic place” de la tarde anterior y sacamos acentor gorginegro, blue capped y eversman, verdecillos, agateador norteño. Entre los páridos se dejaron ver garrapinos y Turquestán, y un songar tit se oyó a lo lejos, viniendo de la ladera arbolada. También los omnipresentes greenish, algún hume,  y un gavilán shikra que nos sobrevoló. Nos comimos unos bocatas y volvimos de nuevo el lago en busca de los ibisbill y, bingo, aparecieron 5 aves en las corrientes que iban apareciendo al desaparecer la nieve entre los cantos rodados y la lámina de agua. Eran súper crípticos pero se dejaron ver y oir bastante bien. Y de premio un cascanueces en vuelo sobre las píceas y una tenglmann oida a los lejos, ya a la caída de la tarde. Las marmotas de Altai nos daban unos sustos de órdago con sus chillidos inesperados.
Y para acabar el día nos acercamos a un riachuelo de aguas bravas un par de kilómetros más abajo del Alpen Rose, en 43.080383, 76.992482, donde disfrutamos a tope de una pareja de mirlos acuáticos marrones y alguna chova piquirroja.
Cenamos nuevamente en el Alpen Rose y brindamos por la grandeza de estas impresionantes montañas. 

AREA DE CHARYN CANYON Y SOGETY PLAINS (3, 4 y 5 de mayo) : El parque nacional de Charyn se sitúa al este de Almaty, cerca de la frontera con China, y es conocido por el profundo cañón que ha creado el río Charyn en la roca, con formaciones muy interesantes de diseño y color. Se sitúa a unos 190 kilómetros de Almaty y se encuentra abrazado por los semidesiertos de Sogety, unas espectaculares y generosas llanuras.

3 de mayo.-
Tempranito cogimos rumbo a nuestro próximo destino para evitar los atascos de Almaty. A medida que descendíamos iban apareciendo bosques de caducifolios que hubiera estado interesante chequear, pero no había tiempo para detenerse. Compramos algo de comida en Almaty y rumbo a Charyn Canyon.
La primera parada la hicimos en 43.522375, 78.374189, pequeño bosquete arbolado al lado de un canal de riego, pasado Bayseit. La idea era ver pájaro moscón cabeciblanco y no tardó en aparecer, disfrutándolo a tope. También vimos por allí abejero oriental, greenish warbler, faisán y lanius pallidirostris. Y de allí saltamos  a la colonia de pale martin, en 43.49057, 78.42429, en un cortado rocoso donde vimos a las aves muy activas, compitiendo por los huecos con algunos gorriones indios. En una ribera próxima vimos más pájaro moscón cabeciblanco y en los alrededores carraca y bisbita campestre, ambas especies marcando territorio. El siguiente punto era una pequeña garganta que quedaba a nuestra izquierda aproximadamente en 43.489657, 78.635165, antes de llegar a Kokpek. Nos recibió una pareja de perdices chukar y otra de collalba pía, y no tardaron en aparecer los escribanos de Stewart, que eran el objetivo de allí. Un par de machos muy activos cantando y marcando territorio. La garganta estaba muy animada y nos dejó ver también mosquiteros greenish y pamir, roqueros rojo y solitario y escribano montesino.
Fuimos a kokpek para comer algo (lo típico era arroz con carne o pinchitos a la brasa) y echamos un vistazo breve a la gran colonia de grajas del poblado. También había buenos gupos de myna y en los alrededores collalba Isabel, personata, etc. Y a partir de ahí fuimos entrando en las estepas y llanuras que rodean al cañón del río Charyn. Queríamos trabajar un punto de agua del que teníamos noticia, en 43.512714, 78.971160, girando a la izquierda según vas al cañón por la A-352. Abandonas la carretera en 43.470653, 78.982920, y la pista de tierra se va acercando a las laderas montañosas, y casi justo al final está el pequeño encharcamiento donde se acercan a beber varias especies de aves. Un poco antes de alcanzar el punto hay unas pequeñas construcciones abandonadas donde vimos collalba pía e Isabel por los alrededores. Solo estuvimos observando el bebedero unos minutos, agazapados para pasar desapercibidos, pero suficiente para ver cómo entraban a beber una pareja de Asian crimson. Había que echar gasolina y pusimos rumbo a  Shonzhy, a pocos kilómetros de la frontera china. Mientras que Mikhail se acercó a repostar nosotros nos quedamos en la ribera, en 43.518195, 79.249805, echando un vistazo a las aves del humedal. 


Vimos tarro canelo, carricero estentóreo, carbonero del Turquestán, tórtola oriental, el único alcaudón Isabel del viaje y un par de cigüeñas negras. Los ruiseñores comunes ambientaban la zona. Teníamos reservadas unas cabañas en ------- y fuimos para allá velozmente ya que estaba a punto de oscurecer. Hay que pagar unos tenges para entrar al cañón y la bajada tras el control es bastante complicada, necesitándose para ello un buen todo terreno y luz del día. Llegamos casi oscurecido y el paisaje era espectacular. Los servicios del Lodge son bastante pobres, pero se entiende dado lo remoto del lugar. Nada de ducha ni de wifi, y letrinas comunitarias, aunque sí había cerveza para echar unos tragos, casi lo más importante, jajaja. Disponía de electricidad para cargar baterías, aunque no todo el día. Al amanecer vimos que el coche tenía una rueda pinchada por lo que el arreglo nos retrasó la salida más de una hora. La idea era ir al waterhole de la tarde interior a primerísima hora pero no fue posible. De todas maneras, la pista que parte del cañón y va hacía la A-352 (donde está el inicio de la pista al punto de agua) nos regaló alondra cornuda, halcón sacre y águila de estepa, lo que no estaba nada mal para empezar la jornada. Casi alcanzado el punto de agua nos encontramos con un macho de escribano cabecigrís cantando en la peña de la ladera cercana. Por allí nos encontramos con un guía local con el que estuvimos charlando un rato e intercambiando impresiones. Nos dijo que trabajaba para Birds.kz. Nos quedamos un rato en el bebedero y entraron asian crimson, escribano cabecigrís, un grupo numeroso de ortegas y mongolian finch. Las collalbas Isabel merodeaban por la zona. Después dimos un paseo por un pequeño cañón que se adentraba en la ladera y vimos más collalba pía, asian, curruca zarcerilla, alcaudón del Turquestán, chucar, etc. Oteando la estepa se veía ratonero moro y shrika.  
Hasta ahora se nos estaba resistiendo el herrerillo cianeo e iba siendo hora de ponerse seríos. Nos acercamos a la ribera del Charyn, pero la que encuentras camino a Kegen, cercano a la frontera con Kirguistán, por la A-351. Allí observamos a placer una pareja de la que disfrutamos bastante. También alguna lavandera personata y camachuelo carminoso. Mientras volvíamos a Kokpek para el arreglo definitivo del pinchazo, nos topamos con algún ratonero moro. Kokpek es un pequeño pueblo pero muy concurrido por ser un paso importante. Nos tomamos un helado en una pequeña tienda que estaba muy dotada de mogollón de botellas y marcas diferentes de vodka. Vimos algún shrika entre la colonia de grajas, y varias collalbas Isabel y carracas por los alrededores.
Para esperar la caída de la tarde nos acercamos de nuevo al waterhole y gozamos muchísimo con el movimiento de aves sobre la estepa. Una bisbita de Richard se acercó al bebedero a darse un buen baño matutino. En el Lodge nos tomamos unas buenas cervezas kazajas y por la mañana tempranito rumbo a Macaq, donde queríamos hacer una parada de vuelta a Almaty. En Macaq, coordenadas----, nos encontramos con un humedal muy interesante con varias feldegg, pájaro moscón cabecinegro, escribano palustre, buscarla unicolor, etc. En los alrededores grullas damiselas en vuelo, estorninos rosados en migración y varios greenish. Aquí apretaba el calor y tuvimos que buscar una sombra para comernos el bocata.
Deseosos de una buena ducha y una buena cama, pusimos rumbo a Almaty para llegar no muy tarde, aunque nos encontramos con mogollón de tráfico de entrada. También teníamos que volver a hora de encontrar taller abierto dado que el problema de la rueda pinchada no acababa de solucionarse.
Nos alojamos nuevamente en el Hotel Almaty y salimos a dar un paseíto por la ciudad y a tomarnos una merecida cena. Almaty es una ciudad preciosa, al menos el centro por donde deambulamos.

AREA DE KASENGHEL (6, 7 y 8 de mayo)
Empezábamos la última etapa del tour kazajo, y el propósito era trabajar las estepas de Kasenghel. Hay que tomar la carretera que va hacia Astaná, y resulta curioso ver que esta importantísima vía que enlaza las dos ciudades más importantes del país está repleta de baches y debes conducir a una velocidad relativamente baja. Y como ya habíamos visto anteriormente, en cuanto te alejas unos kilómetros de las ciudades importantes te encuentras con un país muy rural y atrasado, con fuerte contraste de desarrollo (parece que retrocedieras varias decenas de años en el tiempo). La primera parada la hicimos en el lago Sorbulak (43.631390, 76.537923), justo al lado de la carretera principal. Vimos pelícanos grande y ceñudo, gaviota cáspica, cormorán grande y un ejemplar de cormorán pigmeo, cerceta carretona y tarro canelo. Dimos un paseo por la vegetación periférica y sacamos carricero agrícola, curruca zarcerilla, greenish, tristis, tórtola oriental.
Había que seguir ruta para alcanzar Kanshengel no demasiado tarde. Y nos encontramos con una gran sorpresa, bando de miles de estorninos rosados en migración que ocupaban literalmente la carretera. Una gozada verlos moverse al unísono. También vimos águila de estepa, aguilucho papialbo, alcaudón chico, ratonero moro. Hicimos una parada en el árbol de los deseos, en 44.095792, 75.983923, con observaciones de curruca zarcerilla, greenish, carricerín común, alcotán, colirrojo real. Alcanzamos Kanshengel a la hora del almuerzo y nos tomamos una sopa y unos pinchitos en los puestos de comida que hay en el cruce de carreteras, en 44.319452, 75.549474. La idea era dormir en tienda de campaña pero los pronósticos eran de viento y lluvia y Mikhail sugirió ir a dormir a una casa de huéspedes en Araltobe, lo que nos pareció buena idea. Decidimos chequear la estepa en busca de puntos de agua, ideales para ver aves, y tomamos la carretera que iba hacia Topar. En los primeros kilómetros parte una pista a la izquierda que cogimos y que nos llevó al primer waterhle, en 44.350894, 75.472254 y fue flipante. En poco tiempo nos entraron varios escribanos carirrojos a beber y bañarse, más algún escribano hortelano. Se dejó caer un grupo de lavanderas boyeras que venían en vuelo y que traía feldegg, leucocephala y beema. Un grupito de correlimos de Temminck eran invitados de lujo del encharcamiento. De laúdidos había mogollón destacando calandrias común y bimaculada, terrera asiática y común. Muy cerca de allí estaba el campamento de yurtas de Rubythroat birding instalado y nos acercamos a charlar con ellos un ratito.  






. Volvimos nuevamente a  la carretera de Kanshengel a Topar, y cogimos otra pista que salía a la izquierda, más o menos a la altura del kilómetro 13. Era territorio de dunas y no pudimos avanzar demasiado por temor a quedarnos atrapados en la arena, pero un paseo a pie nos dio mucha terrera marismeña y un par de gacelas, en 44.425047, 75.494190. Volvimos nuevamente a la carretera y nos encaminamos hacia Araltobe. Pasamos Topar y fuimos viendo desde el coche toda la zona de lagos para trabajar en otro momento. A la altura de Zelthuranga, ya anochecido, nos cruzó en vuelo un autillo, aunque tan rápido que no pudimos identificar si era europeo o ---. Un chacal también se dejó ver sorprendido por las luces del vehículo. De Kanshengel a Araltobe había casi dos horas de camino, y finalmente llegamos a la guesthouse, en 45.033483, 75.440904, bastante pobre pero lo único bajo techo que había por allí. Mikhail conocía a los dueños y nos dijo que era un antiguo centro de celebraciones con alojamiento venido a menos. Tampoco tenía wifi ni ducha, y tampoco cerveza, y eso sí que era casi una tragedia, jajaj. De todas maneras la cena no estuvo mal y nos puso un arroz con carne bastante aceptable.
Nos levantamos temprano y dimos una vuelta por los jardines del alojamiento, con observaciones de personata, herrerillo ciáneo, camachuelo carminoso, pico aliblanco, oropéndola indiay buscarla pintoja. Araltobe es un pequeño pueblo y muy rural, rodeado de naturaleza. Desayunamos huevos fritos con salchichas (fue lo habituual en nuestros hospedajes, y partimos hacia el bosque de Turanga, en 45.055616, 75.290384, bastante próximo. Justo antes de llegar la carretera estaba tomada por tórtolas orientales y palomas del Turquestán, que se alimentaban en las cunetas. Y el bosque estaba petado de tarros canelos que se movían de un lado para otro bastante jaleosos. Recorrimos el bosque y fuimos sacando abejero oriental, alcotán, shrika, carbonero del Turquestán, pico aliblanco. Nos costó ver al gorrión de Saxaul, que nos resultó escaso, a pasar de que en algunas crónicas habíamos leído que era habitual allí. De allí nos trasladamos a los alrededores del cementerio de Zelthuranga, en 45.063991, 75.249643, donde vimos varios zarceros de Sykes en tareas de cortejo. Y también cerca de nuestra posición nos quedaban Topar Lakes, un espacio con bastantes lagos salpicados. Nos detuvimos en un riachuelo que cruzaba bajo la carretera y que poseía bastante vegetación ribereña y palustre, en 45.077841, 75.103937. Allí sacamos pájaro moscón cabecinegro, carricero agrícola, curruca mirlona oriental, pelícano ceñudo, carbonero del Turquestán, herrerillo ciáneo, collalba Isabel, garceta grande. Tras el bocata saltamos al río Ili, en 44.971362, 75.783969, unos kilómetros más allá de Araltobe y camino de Bakanas.
El río estuvo genial y nos ofreció pigargo, águila de estepa, gaviota cáspica, alcaudón Isabel, tristis, feldegg, cetrina, collalba pía, gorrión indio, personata, bisbita de Richard, papamoscas gris. Fue una buena finalización de tarde y, además, con cervecita en el alojamiento.
La siguiente mañana era prioritario echar gasolina y fuimos a Topar y, de allí, nuevamente a las estepas de Kansengel, camino de vuelta a Almaty. Visitamos el waterhole ya conocido en ---- y la gran sorpresa fue ver un grupo de cinco gangas de Pallas cerca del punto de agua, alimentándose entre la vegetación. Levantaron el vuelo y se alejaron, aunque sí entraron a beber escribanos carirrojos y algunas ortegas. Lo curioso fue ver cómo en medio de aquella inmensa estepa nos topamos con un fumarel aliblanco y dos charranes comunes. También entró a beber tschutschensis y thumergi. De rapaces no estuvo mal la cosa, con tagaroe, esmerejón y ratonero moro.
Nos acercamos a otro waterhole en 44.355597, 75.439932. El pequeño pozo estaba coronado por roquero rojo que debió hacer un alto en el camino migratorio. También algunos cuervos ruficollis en los alrededores. Queríamos ver chorlitos asiáticos y buscamos zona d estepa con baja altura de vegetación y, bingo, en el primer stop nos encontramos con un buen grupete tras montar los telescopios, en 44.362832, 75.417832. También alondra enana. Curiósamente por allí había instalado otro campamento de yurtas, por lo que parece que eligen puntos clave para su ubicación.

Y tristemente nuestro periplo kazajo iba tocando a su fin y pusimos rumbo a Almaty. Al pasar por el árbol de los deseos vimos que estaba a tope de estorninos rosados y que estos seguían omnipresentes en su paso migratorio.  Esa noche nos dimos un paseíto de despedida por Almaty con cenita incluida. De nuevo nos alojamos en el Hotel Almaty 

lunes, 12 de marzo de 2018

Gran Canaria 2018


EXCURSION ORNITOLÓGICA A GRAN CANARIA 
 por Paco Chiclana

            Del 22 al 24 de marzo de 2018  


Iba siendo hora de una escapada a Gran Canaria en busca del escaso y amenazado Pinzón Azul y, de paso, visitar y conocer la isla afortunada. Unos vuelos baratos desde Sevilla con Ryanair y de vuelta con Vueling permitieron la mini aventura en compañía de mi mujer.
Nuestra estancia en la isla coincidió con un temporal y unas condiciones inapropiadas para la observación de aves, pero no perdimos la esperanza. Afortunadamente conté con los servicios de Guillermo Bernal (mail: guillermo.monrobe@gmail.com), magistral guía y conocedor a la perfección de aquella tierra, haciendo posible la localización de este endemismo insular. El Pinzón Azul (Gran Canaria Blue Chaffinch -fringilla polatzeki) está restringido a las extensiones de pino canario que rodean a Roque Nublo, sobre todo en la cara occidental. El mal tiempo no nos dio mucha tregua y chequear el área de Inagua, donde viven unos doscientos cincuenta ejemplares, no parecía posible, por lo que nos centramos en el área más al este, en los Llanos de la Pez. Aquí la población es aún más pequeña, con solo unos cuarenta individuos, pero en la tarde del día 22 pudimos oírlo (con una voz que recordaba a los reclamos del mosquitero canario, algo más potentes), y en la mañana del día 23 conseguimos ver hasta cuatro aves, aparentemente dos parejas (en estas fechas las aves aún no están en fase reproductora).

hembra de pinzón azul (c) paco chiclana
bosque de pino canario (c) paco chiclana
El breve periodo sin lluvia y con algo de visibilidad a 1700 metros de altitud duró poco y la última observación ya fue realizada a través de una cortina de agua. Durante nuestra estancia visitamos varias veces el Pico de las Nieves (1949 metros de altura) con la idea de ver fascinantes paisajes pero siempre lo encontramos totalmente cubierto de niebla. 


con Guillermo (c) paco chiclana
A partir de ese momento, y sumamente felices por la observación del pinzón, nos dedicamos a visitar la isla y a disfrutar de otros rincones de enorme atractivo como Gáldar y Agaete. El gran conocimiento que Guillermo posee sobre naturaleza, geología, arqueología, historia, gastronomía, etc, hizo posible que gozáramos de la isla al máximo.
Al margen del Pinzón Azul, objetivo principal del viaje, no dedicamos mucho más tiempo a otras aves a excepción de algunas subespecies interesantes como la de Petirrojo Europeo (European Robin -ssp marionae), Herrerillo Africano (African Blue Tit -ssp hedwigii) y Pinzón Vulgar (Common Chaffinch -ssp canariensis). 


petirrojo europeo (c) paco chiclana
herrerillo africano (c) paco chiclana
pinzón vulgar (c) guillermo bernal
Otros taxones que también vimos en nuestros recorridos por Gran Canaria fueron Busardo Ratonero (Eurasian Buzzard -ssp insularum), Cernícalo Vulgar (Common Krestel -ssp canariensis), Gaviota Patiamarilla (Yellow-legged Gull -ssp atlantis), Vencejo Unicolor (Plain Swift), Pico Picapinos (Great Spotted Woodpecker -ssp canariensis), Bisbita Caminero (Berthelot's Pipit -ssp berthelotii), Mosquitero Canario (Canary Islands Chiffchaff -ssp canariensis), Alcaudón Real (Great Grey Shrike -ssp koenigi), Cuervo Grande (Common Raven -ssp canariensis), Gorrión Moruno (Spanish Sparrow) y Serín Canario (Island Canary).


sábado, 27 de enero de 2018

Alemania 2018

EXCURSIÓN ORNITOLÓGICA A ALEMANIA 
por Paco Chiclana

Del 18 al 20 de enero de 2018



Participantes: Jose A. Lama, Fernando del Valle, Mario Martín y Paco Chiclana

Recorrido realizado en línea roja al norte de Hamburgo :





Especies destacables: 
Whooper Swan (cisne cantor) – Mute Swan (cisne vulgar) – White-fronted Goose (ánsar careto) -- Bean Goose (ánsar campestre) -- Pink-footed Goose (ánsar piquicorto) – Canada Goose (barnacla canadiense) – Barnacla Goose (barnacla cariblanca) – Scaup (porrón bastardo) – Eider (eider común) – Velvet Scoter (negrón especulado) – Long-tailed Duck (havelda) – Goldeneye (porrón osculado) – Smew (serreta chica) – Goosander (serreta grande) – Red-throated Loon (colimbo chico) – Black-throated Loon (colimbo ártico) – Slavonian Grebe (zampullín cuellirrojo) – White-tailed Eagle (pigargo) – Rough-legged Buzzard (ratonero calzado) – Common Gull (gaviota cana) – Herring Gull (gaviota argéntea) – Fieldfare (zorzal real) – Goldcrest (reyezuelo sencillo) – Marsh Tit (carbonero palustre) – Willow Tit (carbonero sibilino) – Long-tailed Tit (mito ssp caudatus) – Bearded Reedling (bigotudo) – Treecreeper (agateador norteño) – Rook (graja) – Hooded Crow (corneja cenicienta) – Brambling (pinzón real) – Redpoll (pardillo sizerín) – Siskin (lúgano) – Bullfinch (camachuelo común)

Resumen:
Siempre es un placer regalarse una escapada al norte en busca de especies poco habituales en nuestras latitudes. En este caso el destino fijado fue el norte de Alemania, y para ello aprovechamos un vuelo low cost de Sevilla a Hamburgo operado por Ryanair. La idea era observar aves en las dos orillas de la Jutlandia alemana (o norte del país), tanto en la costa bañada por el mar de Norte como en la bañada por el mar Báltico, aunque por inclemencias meteorológicas sólo hemos visitado esta última.  En cuanto a temperatura, estuvimos entre menos dos y más dos grados centígrados, con ausencia de viento. Casi todo el tiempo el cielo estuvo nublado con destellos de sol esporádicos y con abundante niebla la última mañana. La nieve cubría bastantes campos por donde hemos estado. Nos alojamos en un hotel a las afueras de Hamburgo, cercano al aeropuerto, para evitar así entrar en la ciudad y perder tiempo con el tráfico. Las horas de luz transcurrían de ocho de la mañana a cuatro treinta de la tarde. Para preparar el itinerario he utilizado la web ornitho.de, muy recomendable (gracias Mar y Alvaro Diaz). Hemos recorrido alrededor de ochocientos kilómetros. El resultado ha sido extraordinario, con buen listado de especies y con unos escenarios invernales de película.

19 de enero.-
Por retraso en la salida del vuelo llegamos al aeropuerto de Hamburgo a última hora del día dieciocho, aunque Sixt nos estaba esperando para recoger el coche alquilado.
Sobre las siete de la mañana salimos del hotel en dirección a la costa báltica. La primera parada la hicimos en Selenter See (54.283098, 10.476546), un generoso lago muy próximo a la costa.


Selenter See (c) paco chiclana
Excitación máxima ante el mogollón de acuáticas que se mostraban, como los presumidos porrones osculados. 
porrones osculado (c) mario martín
porrón osculado (c) paco chiclana
A destacar también un par de zampullines cuellirrojos, un colimbo ártico, algunas serretas grandes, un par de cisnes vulgares y bastante gaviota cana con variados plumajes, además de grandes grupos de porrones moñudos, algunas fochas comunes y somormujos lavancos. Y justamente en una pensión que había en el aparcamiento encontramos un comedero para paseriformes ideal para los pajarillos del lugar y, en nada de tiempo, se dejaron ver un par de carboneros palustres, un bandito de mitos entre los que se encontraba un precioso ejemplar cabeciblanco de la ssp. caudatus, un trepador azul y unos gorriones molineros que no dejaban de incordiar a los más menudos.

carbonero palustre (c) fernando de valle
mito ssp caudatus -cabeza blanca-  (c) fernando del valle
Por los alrededores también observamos cornejas negras y cenicientas, éstas mucho más escasas.


corneja negra (c) jose antonio lama
Y de allí nos movimos a la costa, aproximadamente a 54.358665, 10.612663, donde nos sorprendió un festival de marinas. Además, el sol empezó a brillar y la luz fue espectacular. Cientos de eideres comunes en cortejo y display, bastante activos y vocalizando muchísimo con arrullos amorosos. 


eider común (c) paco chiclana
También buenos grupos de negrones -compuestos mayoritariamente por machos-, un negrón especulado, varias haveldas y un colimbo chico reclamando protagonismo. En la vegetación del entorno vimos acentor común y el único mosquitero del viaje.
Y fascinados con el discurrir de la mañana fuimos a otra zona húmeda costera que pintaba muy bien, llamada Sehlendorfer Binnensee und Umgebung (aparcamos más o menos en  54.318702, 10.678717), con un observatorio abierto y algo elevado desde donde vimos barnaclas canadienses, más de un millar de barnaclas cariblancas (espectacular verlas volar todas juntas), varias serretas chicas (machos y hembras), serretas grandes, algunos cisnes cantores, un macho de porrón bastardo, algunas cercetas comunes, zampullines chicos, porrones moñudos y europeos, etc.


barnaclas canadienses (c) paco chiclana

cisnes cantores (c) fernando del valle
Un enorme pigargo daba pasadas sobre la laguna y levantaba todas las acuáticas.
También se observaron  garcetas grandes, garzas reales, unas cuantas grullas, un par de grajas y zarapito real. Cuando nos marchábamos se dejaron oír varios bigotudos y nos sobrevoló un pinzón real. La idea era comernos el bocata en otra ubicación y cogimos el coche para ello, pero a los pocos minutos nos encontramos un laguito repleto de ánsares caretos e hicimos allí un alto (54.350122, 10.593376). Además de los caretos también había un buen grupo de barnaclas canadienses, un par de cisnes cantores, unos cuervos y un halcón peregrino “tamaño XL” posado relajadamente en un poste, contemplando el ambiente. Otro momento top del viaje y el bocata así nos supo de lujo.


halcón peregrino y barnaclas canadienses (c) paco chiclana
Y ya casi sin luz dimos un salto a otro punto, también cerca de la costa, en busca de sorpresas. Nos detuvimos más o menos en 54.432139, 10.306317, donde en unos campos previos se recogían para dormir pardillos sizerines, zorzales reales y grajillas. También esperando la noche observamos un ratonero muy blanco, súper bonito, que cuadraba dentro de la variedad que habita el norte de Alemania. 


ratonero (c) mario martín
Y nos oscureció en la playa viendo un grupo de correlimos tridáctilos descansando en un pequeño espigón. Volvimos a Hamburgo para tomarnos unas cervezas y cenar algo.

20 de enero.-
La idea era ir a la costa del mar del Norte en busca de algunas especies diferentes y citadas allí, pero las previsiones meteorológicas daban bastante agua y nos dirigimos nuevamente a la costa báltica. Primeramente fuimos a la isla de Fehmarn donde hicimos una paradita en 54.517968, 11.147019. La mañana estaba preciosa, con un frío saludable, y un enorme pigargo nos observaba desde su posadero. Unos corzos se alimentaban en el pastizal y un zorro aceleró su camino ante nuestra presencia.


corzos (c) paco chiclana
Nos sobrevolaron ánsares caretos y barnaclas cariblancas, y el ajetreo de gansos era notorio. 


ánsares caretos (c) mario martín

ánsares caretos (c) mario martín
barnaclas cariblancas (c) mario martín
barnaclas cariblancas (c) mario martín
Con el reclamo de chochines y pinzones nos movimos a unos prados cercanos donde encontramos un grupete muy majo de ánsares piquicortos y un nutrido bando de zorzales reales -alrededor de 250- que se alimentaban en el pastizal encharcado, con algunos estorninos pintos salpicados (otro momento súper). 


zorzal real (c) mario martín
Tanto los zorzales como los gansos estaban muy mosqueados ya que era frecuente encontrar puestos de caza en esos campos, a pesar de poseer también senderos señalizados para el disfrute de la naturaleza.


la señal amarilla con el búho indicaba itinerario de naturaleza (c) paco chiclana
nuestro coche maniobrando por los caminos (c) paco chiclana


paisaje (c) paco chiclana
Y otro punto cercano muy interesante que visitamos seguidamente fue un lago costero llamado Gruner Brink, en 54.518085, 11.163510. El mar estaba repleto nuevamente de eideres y en la playa descansaban gaviotas argénteas y gaviones atlánticos, más un solitario bisbita común. En el lago había buen número de tarros blancos y silbones, éstos también enfrascados en tareas de cortejo, más algunos rabudos, cucharas, frisos y azulones, y buenas cifras de cormoranes y gaviotas reidoras.
De allí nos movimos a otro humedal costero en el suroeste llamado Wasservogelreservat Wallnau (54.478566, 11.013992) provisto de algunos observatorios. Había maquinaria pesada trabajando y no había mucho que ver a excepción de unos faisanes y algunos gorriones comunes, por lo que nos asomamos a la costa y disfrutamos nuevamente de eideres, porrones osculados, serretas grandes, medianas y algunos negrones.
Iba avanzando la mañana y nos movimos a la zona de Lubeca-Travemunde, más o menos a 53.919233, 10.856939, donde aparcamos el coche y avanzamos andando por una pista reservada para la observación de aves. Ha sido frecuente encontrar muchos caminos cerrados al tráfico y accesibles solo a pie, diseñados para el disfrute de las aves y de la naturaleza. Allí encontramos un bosquete con lúganos, reyezuelos sencillos, palomas torcaces, camachuelos, petirrojos y mirlos, entre otros. Y tras la arboleda nos encontramos con unas vistas preciosas a la ría y con buenos grupos de cisnes cantores y vulgares acompañados de jóvenes. También varios porrones osculados y somormujos lavancos, y un mogollón de acuáticas que por la lejanía y falta de luz al anochecer no alcanzamos a distinguir.


paisaje (c) paco chiclana

21 de enero.-
Se acababa nuestro periplo alemán y para la última mañana habíamos reservado algunos puntos cercanos a Hamburgo. Afortunadamente no se pronosticaba lluvia aunque sí una intensa niebla. Primeramente fuimos a Haseldorf y a las afueras de la ciudad nos apostamos para esperar las primeras luces del día. Y al alba vimos como un cernícalo vulgar daba caza a un solitario estornino que también había madrugado (a él no le fue bien el refrán “al que madruga Dios le ayuda”). Nos acercamos a 53.619256, 9.640475 pero la niebla no daba tregua. Desde este punto nos quedaba el centro de visitantes a 3-4 kilómetros a pie e intentamos aproximarnos en coche, pero no fue posible. Nos pareció que todos los accesos eran solo peatonales. La niebla iba bajando y la visibilidad era casi nula, aunque conseguimos ver zorzales reales y alirrojos, urracas, ánsares caretos y barnaclas cariblancas en vuelo.

gansos en vuelo entre la niebla (c) mario martín
También un tímido ratonero calzado que se deslizó por una arboleda próxima sin hacer mucho ruido. Y de allí fuimos a otro punto cercano al aeropuerto, más o menos en 53.760908, 10.090397. A la llegada comprobamos que la visibilidad era aún más baja, pero esa incidencia no nos arrugó y nos lanzamos a disfrutar de esa manifestación de la naturaleza. Y fue maravilloso ver cómo un grupo de jilgueros rompía la monocromía existente en esos momentos, y cómo dos agateadores norteños y un carbonero sibilino no se dejaban influenciar por la falta de luz y se alimentaban con mucha normalidad, así como herrerillos, carboneros comunes y picos picapinos.

agateador norteño (c) jose antonio lama
Los paisajes bajo la niebla transmitían sensaciones de calma y sosiego.


paisaje (c) paco chiclana
paisaje (c) paco chiclana
Se escuchaba algarabía de gansos y pudimos identificar por sus voces ánsares comunes, caretos y campestres, así como una solitaria avefría. Y poco después de las once de la mañana era hora de picar billete y dirigirse al aeropuerto para volver a casa, poniendo fin a esta breve y exitosa aventura.