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lunes, 27 de mayo de 2019

Córcega 2019

CORCEGA 2019
por Paco Chiclana





Ha sido una escapada exprés a Córcega realizada a mediados de mayo, altamente gratificante. Esta isla es una montaña en el mar, un paraíso natural. Conocida ya por los griegos como “la más bonita” sigue siendo en la actualidad un lugar inigualable por su belleza. Si además de ello reúne una avifauna espectacular y una especie que únicamente podemos observar allí, como es el Trepador Corso, la visita se hace imprescindible.


Paisaje corso (c) Paco Chiclana
El no existir vuelos directos desde Sevilla y la dificultad de encontrarlos a buen precio en la primavera-verano demoraban la partida. Este año encontré un vuelo operado con easyJet a bajo coste a través de Suiza y me puse manos a la obra. Para la ida hicimos escala en Basilea y aprovechamos (viajé con mi mujer) para disfrutar de este encantadora ciudad a orillas del Rin. Y para la vuelta hicimos escala en Ginebra.
El aeropuerto que elegimos fue Ajaccio y en esta ciudad portuaria nos alojamos. Desde allí hicimos un par de visitas al Col de Sorba situado en pleno corazón montañoso de la isla, en el Parque Natural de Córcega. 


Pinar en la cima del Col de Sorba (c) Paco Chiclana
De unos 1300 m. de altitud es un paso coronado por pinares de una hermosura sobresaliente por donde correteaba la niebla a su antojo. Y en la cima localicé al objetivo principal del viaje, el Trepador Corso -Corsican Nuthatch-, en 42.143, 9.188. 


Trepador Corso (c) Paco Chiclana
En mi visita aún quedaban retazos de nieve y la temperatura era bastante fresca, rondando los siete grados, con sensación térmica inferior debida al intermitente viento reinante. También nos llovió en algún momento.


Retazos de nieve en la carretera llegando a la cima (c) Paco Chiclana
Aún así, el trepador estaba relativamente activo y emitió algunos reclamos, e incluso estuvo cantando y marcando territorio en algún momento. No obstante, pienso que junio puede ser mejor fecha para buscar esta especie. 
A continuación incluyo un par de vídeos donde se le ve produciendo distintas vocalizaciones: 





Viniendo desde Ajaccio por la T20, antes de llegar a Vivario, había un desvío a la derecha para coger la D69 y alcanzar el Col de Sorba. Justo antes de la cima, donde observé al trepador, había tres curvas pronunciadas con ensanches en los ángulos donde pude dejar el coche. Y desde esas posiciones logré chequear el área adecuadamente. Allí vi un ejemplar de Curruca de Moltoni -Moltoni's Warbler- y un grupo de unos veinte Verderones Corsos -Corsican Finch- que deambulaban de un lado para otro.


Verderón Corso (c) Paco Chiclana
Otras especies avistadas por la zona fueron pico picapinos, torcecuello, cuervo, carbonero garrapinos, reyezuelo listado, roquero solitario y pinzón vulgar.
Un poco más abajo, sobre los 850 m. de altitud, en zona de laderas cubiertas por matorral observé sin mucha dificultad varios ejemplares de Curruca Sarda -Marmora's Warbler- cantando y marcando territorio. 
Laderas con matorral (c) Paco Chiclana

Curruca Sarda (c) Paco Chiclana
Por la zona también había cuco, busardo ratonero, arrendajo, carbonero común, chochín, curruca capirotada, mirlo común, golondrina común, mito y petirrojo. 
Un poco antes de llegar al desvío del Col de Sorba, viniendo de Ajaccio, estaba Vizzanova, a unos 900 m. de altitud, otro punto muy atractivo donde observé en poco tiempo unos piquituertos en vuelo y un par de papamoscas grises cazando. 


Paisaje en Vizzanova (c) Paco Chiclana

Papamoscas gris ssp tyhhrenica (c) Paco Chiclana
Además, otro aliciente del lugar fue que nos permitió la contemplación del Monte d’Oro, que con sus casi 2400 m. de altura aún conservaba las cumbres nevadas.


Un alto en el camino 
Nuestro coche en el descenso del Col de Sorba (c) Paco Chiclana
En la capital de la isla, Ajaccio, aparte de recorrer sus calles y visitar la casa donde nació Napoleón Bonaparte, disfrutamos de gorriones italianos y cornejas cenicientas. 


Gorrión Italiano (c) Paco Chiclana
Corneja Cenicienta ssp sardonius (c) Paco Chiclana
También por allí tórtola turca, vencejo común, gaviotas patiamarilla y reidora, avión común, herrerillo común y estornino  negro.
Desde la ciudad hicimos un recorrido costero hacia el archipiélago de los Sanguinarios, bordeando el golfo de Ajaccio. 


Iles Sanguinaires (c) Paco Chiclana
Se dejaron ver varios cormoranes moñudos pescando y descansando en resaltes rocosos. 


Cormorán Moñudo (c) Paco Chiclana
Además añadí a la lista jilguero europeo, verderón común, serín verdecillo y curruca cabecinegra. Gran parte de las aves observadas en el viaje eran subespecies distintas a las ibéricas. 


Paisaje corso (c) Paco Chiclana
Como mencioné anteriormente, ha sido una visita relámpago pero muy satisfactoria  a pesar del poco tiempo dedicado en exclusiva a la observación ornitológica (cuatro días en total incluyendo Suiza), aunque Córcega es un destino espectacular al que me hubiera gustado dedicar un mínimo de una semana. La Curruca Sarda y el Verderón Corso los había observado anteriormente en Cerdeña en 2011, pero siempre es un placer reencontrase con estas especies. 
Amigos como José María Fernández Zapata, Dani López Velasco y Manuel Quintana Becerra me pasaron información del Col de Sorba, a los que quedo muy agradecido.