ESCAPADAS A PORTUGAL
Texto y fotos: Paco Chiclana
En esta entrada voy a ir incluyendo algunos de los viajes a nuestro bonito país vecino con el que compartimos muchas cosas, entre otras ríos y cadenas montañosas.
---Oporto y norte de Portugal
Nos escapamos unos días a mediados de mayo y uno de los objetivos del viaje era conocer al faro más alto de Portugal, el faro de Aveiro situado en la playa de Barra.
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| Farol da Barra |
Y como era lógico pasear en un moliceiro por la Ría de Aveiro y sus casas coloreadas.
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| Aveiro |
Cerca de allí, en la playa de Miramar, visitamos la Capilla del Señor de la Piedra, precioso templo situado sobre una formación rocosa bravamente sacudida por las olas del mar.
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| Capela do Senhor da Pedra |
Los días que anduvimos por el norte de Portugal nos alojamos en Oporto, encantadora ciudad con sus tradicionales fachadas de azulejos y su romántico ambiente a orillas del río Duero.
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| Porto |
Oporto es una ciudad fascinante y las puestas de sol desde el Jardim do Morro son muy recomendables. Las gaviotas patiamarillas son también unas enamoradas de este espectáculo.
Otro de los objetivos de la minivacación portuguesa era observar a los vencejos unicolores que deambulan por allí. Esta especie es un endemismo macaronésico que por curiosidades del destino apareció por esta ciudad, y conseguimos ver alguno aunque con dificultad. Pienso que su futuro allí puede ser difícil al competir con el vencejo común, habitual en el norte de Portugal.
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| vencejos unicolores |
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| Igreja Paroquial de Santo Ildefonso |
Sin duda, una de las imágenes simbólicas de Oporto es aquella de los antiguos tranvías recorriendo sus calles. Aprovechamos que uno de ellos se acercaba a la desembocadura del río Duero y hasta allí nos fuimos.
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| Faro da Barra do Douro |
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| Carbonero garrapinos |
Los días siguientes continuamos ruteando por el norte de Portugal y visitamos lugares muy bonitos y sorprendentes como el Santuario Del Monte Santa Luzia en Viana de Castelo, Bom Jesus do Monte y su larga escalinata en Braga y la ciudad de Guimarães.
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| Santuário Diocesano do Sagrado Coração de Jesus |
---Peniche y alrededores
Aprovechando que una gaviota marfil se había encaprichado con el puerto de Nazaré, fuimos un grupo de amigos a mediados de noviembre para Portugal. La estancia allí no duró más de un día pero fue suficiente para saborear las bondades de ese tramo de costa lusa. Antes de la salida ya sabíamos que la marfil había desparecido pero no fue motivo para suspender el viaje.
Nazaré posee unas playas ideales para observar gaviotas. Allí vimos gavión atlántico y gaviota argéntea entre cientos de patiamarillas, a la orilla de un mar embravecido. Por aquí se dan las olas más grandes de Portugal debido al Cañón de Nazaré que concentra las corrientes del océano.
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| gavión |
Nazaré, además, conserva gran parte de las tradiciones y esencias portuguesas y muchas mujeres visten aún con "las siete faldas" de manera cotidiana.
Otro atractivo lugar visitado fue São Martinho do Porto, con una bahía en forma de concha que acoge aves marinas en época de temporales. Ese día resguardaba un bonito grupo de negrones.
De allí fuimos a otro punto cercano, la Lagoa de Óbidos, el sistema lagunar costero más extenso de la costa portuguesa y separado del mar por un cordón lunar. Aparte de muchas acuáticas disfrutamos con la observación de varias cornejas, casi inexistentes en nuestra querida Andalucía.
Y Peniche y Cabo Carvoeiro, pequeña península que se adentra en el mar y compite con éste en coraje y valentía.
Todo el tiempo de nuestra estancia estuvo nublado y en algunos momentos nos llovió con un fuerte viento racheado y amenazador, lo que no fue óbice para que montáramos el telescopio y disfrutáramos con mogollón de alcatraces y págalos jugando con las olas. Ir a Peniche y no observar el mar debe clasificarse como pecado capital.
Nuestro premio fueron varios grupos de álcidos y, entre ellos, un pequeño tren de frailecillos. Compartí aventura a esta porción de la antigua Estremadua Portuguesa, al norte de Lisboa, con Fernando del Valle y Mario Martín.
---Estuario del Sado
Mi mujer y yo nos regalamos un viajecito al Estuario del Sado. No fue una salida exclusivamente pajarera pero, como siempre, los prismáticos van colgados al cuello. Este espacio natural está
localizado en la costa atlántica, junto a Setúbal, al sur de Lisboa, y es un lugar precioso. El
estuario conecta con el océano Atlántico a través de un estrecho paso de un par
de kilómetros de largo, entre las estribaciones de la Sierra de Arrábida (en la foto a la izquierda) y la
punta de la península de Troia (en la foto a la derecha).
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| Entrada al Estuário do Sado desde el Atlántico |
Para ver su inmensidad ascendimos a la sierra de Arrábida, con unas inmejorables vistas. Y al mediodía nos acercamos a tomar unas Sagres y unos riquísimos camarões a Portinho da Arrabida, al restaurante D’uportinho , donde nos “rechupeteamos” los dedos a la orilla del mar.
El puerto pesquero de Setúbal nos ofreció bonitos atardeceres y sus alrededores interesantes localizaciones pajariles.
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| Juveniles de gaviota sombría y de gavión atlántico |
En el interior del Estuario del Sado se sitúa el Puerto Palafítico de Carrasqueira, una auténtica
maravilla que te traslada por unos momentos al sudeste asiático. Se trata de un
muelle con casetas construidas por los pescadores locales sobre pilotes de
madera y que te deja hipnotizado por su singularidad y belleza. Al
estar situado entre marismas, arrozales y salinas el entorno es inmejorable y el bullicio pajaril
sobresaliente.
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gavión atlántico
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| Puerto Palafítico de Carrasqueira |
Para llegar a Setúbal, donde hicimos noche esos días, entramos a Portugal por Badajoz observando un inesperado cisne vulgar bajo el Puente de Palmas, y que al parecer lleva por allí unos cuantos años.
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| cisne vulgar |
Y muy cerca nos quedaba Olivenza. Esta maravilla de ciudad “hispano-lusa”, a orillas del río Guadiana, fue objeto de contienda entre las naciones vecinas durante siglos, quedando como prueba de ello el Puente de Ajuda parcialmente destruido desde 1709.
Camino a Setúbal pasamos por Elvas, con sus fortificaciones defensivas y, a mitad de camino, por Evora y su templo romano. También ambas ciudades son objeto de parada obligatoria por su rica historia. En Elvas, cerca del Castillo, localizamos una fachada decorada con plantas mostrando un ejemplo ideal de reciclaje para envases.
Dado que he hecho referencia a Lisboa en esta entrada, aprovecho para comentar que unos kilómetros al norte de la capital se encuentra El Cabo de la Roca, el cabo situado en el punto más occidental de la península ibérica y de Europa continental, una auténtica maravilla que hay que conocer.
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| Cabo da Roca |
---Llanuras de Castro Verde
En este año también hice una mini escapada a las estepas y llanuras de Castro Verde, en el Bajo Alentejo, en este caso sí como viaje pajarero y acompañado de mis colegas y amigos Fernando del Valle y Mario Martín. Fuimos desde Sevilla y
primero nos acercamos al mar en Isla Cristina para ver las alcas que se estaban
moviendo por el litoral y que este invierno eran especialmente abundantes, lo
que celebramos con unas fresquitas cervezas y un deliciosos adobos de pez araña en el restaurante La Afición.
En la mañana entramos de lleno a tierras portuguesas en busca de
esos parajes de extraordinaria riqueza ornitológica. Las estepas de Castro
Verde, y sus tierras ganaderas, son refugio de una rica comunidad de aves
esteparias y áreas de dispersión de juveniles de grandes águilas. Además, nos sorprendió gratamente la cantidad y variedad de aláudidos, lo que me recordó a los campos que visitaba en mi niñez cuando el uso de fitosanitarios era menos frecuente. Nos movimos
fundamentalmente entre la Ermita de Nuestra Señora de Aracelis, San Marcos de
Ataboeira y el Centro de Educación Ambiental Vale Goncalinho, gozando a tope de esos
rincones paradisiacos.Y agradecer a mis amigos Fernando Guerra y Manu Mojarro que me dieron valiosos consejos para el disfrute de estos bellos destinos.
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| avutardas |
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cigüeña blanca
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---Algarve y Cabo de San Vicente
Uno de los lugares que visitaría cada día sería el Cabo de San Vicente y la Punta de Sagres, para mí uno de los espacios más idílicos del mundo. Situado en el extremo sudoeste de Portugal es de lo más atractivo y cautivador que he conocido. Desde allí puedes observar como se pelea la tierra con el mar y descarga su fiereza contra el cantil rocoso, como el viento modela el paisaje y doblega al arbusto más rebelde, como se aproximan las nubes y descargan sobre el faro, como las aves te sorprenden en cualquiera de esos confines, como allí las pelágicas se acercan a la costa para saborear sus encantos, como los cetáceos en movimiento te invitan a unirte a ellos y como la paz que lo envuelve todo se hace tu amiga.
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| Cabo de São Vicente |
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| alcatraz atlántico |
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| págalo grande |
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| acantilados |
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| pardela cenicienta |
-n.jpg) |
| bellísimo atardecer en el Cabo |
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| pardela capirotada |
Y recorrer el Algarve y su costa es otra de las escapadas seductoras y sugerentes que siempre ofrecen bonitas sorpresas por lo que la hemos hecho en varias ocasiones. Posee encantadores lugares como Castro Marim, Tavira, Faro, estuario del río Alvor y Lagos, entre otros.
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